El Gobierno de la Comunidad de Madrid acusa a Sánchez de convertir al INE en un “CIS estadístico” y reclama que “saque sus manos del INE para que pueda recuperar su prestigio”

“El Gobierno no puede pretender convertir al INE en un CIS estadístico, sino que tiene que sacar sus manos del Instituto Nacional de Estadística para que este organismo pueda recuperar el prestigio que la injerencia del Ejecutivo le haya podido hacer perder”. Así lo advierte Rocío Albert, consejera de Economía, Hacienda y Empleo de la Comunidad de Madrid en el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso, en declaraciones a Vozpópuli sobre la información que viene desvelando este periódico respecto a cómo Carlos Cuerpo está dando otra vuelta de tuerca para controlar al INE y las cifras económicas.
En plena polémica por la injerencia de Nadia Calviño, el Consejo de Ministros ha nombrado este martes por primera vez un director general de Cuentas Nacionales, responsable del PIB. Se trata de Francisco Sabido, estadístico superior del Estado y alto cargo en la Subdelegación del Gobierno de Pedro Sánchez en Extremadura.
“El INE se remonta, con sus organismos antecesores, a más de siglo y medio de historia estadística, en la que ha tenido un gran prestigio. Ese prestigio debe mantenerlo y no debe producirse injerencia del Gobierno”, subraya Albert.
“Las palabras de Calviño deslizan la idea de que se controló el INE, atacando su independencia”, advierte, en referencia las memorias que ha publicado el pasado 6 de noviembre, Dos mil días en el Gobierno (Plaza & Janés), en las que confiesa su injerencia en el INE en 2021 para que elevara el PIB.
“Con ello, parece decir que le indicó al INE cómo tenía que estimar la Contabilidad Nacional para que fuese en línea con los deseos del Gobierno”, apunta.
Para la consejera de Economía de la Comunidad de Madrid, “eso es un ataque muy grave a la independencia y credibilidad del INE, además de algo absurdo, puesto que esta institución cuenta con los mejores estadísticos de España, y es dudoso que alguien pueda tener más conocimientos para realizar dichas estimaciones que los profesionales del propio INE”.
El intento del Gobierno de control puede poner en duda los datos
El pasado 31 de octubre, seis días antes de que la ahora presidenta del BEI presentara sus memorias, el BOE publicaba un Real Decreto con el nuevo Estatuto del INE, el segundo en tres años, con el que pretende consumar el asalto con la creación de una Dirección General de Cuentas Nacionales, antes Subdirección, cuyo director es nombrado por primera vez por el Consejo de Ministros, y de quien va a depender la Secretaría General de Cuentas Trimestrales, encargada de elaborar el dato del PIB.
“Si la nueva DG de Cuentas Nacionales que se pretende crear reforzase la independencia, bien estaría, pero esa elevación de rango de lo que era una Subdirección y su nombramiento por el Consejo de Ministros, al ligarlo a la confesión de Calviño en su biografía, no contribuye a disipar dudas sobre el intento del Gobierno de controlar el INE”, señala Albert.
Y remacha: “Una democracia plena y una economía desarrollada necesitan organismos independientes en temas esenciales, como los temas estadísticos. Un ataque a la independencia del INE, derivado de la injerencia política deslizada por Calviño, es algo gravísimo, porque podría poner en duda los datos publicados por dicho instituto”.






