Teresa Peramato, la fiscal propuesta por Pedro Sánchez como Fiscal General del Estado, supone la continuación ideológica de Álvaro García Ortiz en la Institución, según la red social X

En un movimiento que ha encendido las alarmas en el ámbito jurídico español, el Gobierno de Pedro Sánchez ha propuesto a Teresa Peramato como nueva fiscal general del Estado, en sustitución de Álvaro García Ortiz, inhabilitado recientemente por el Tribunal Supremo.
Esta designación, anunciada el 25 de noviembre de 2025, no sorprende a quienes siguen de cerca los entresijos de la Fiscalía: Peramato representa una línea de sucesión marcada por la cercanía personal y la afinidad ideológica con sus predecesores, Dolores Delgado y el propio García Ortiz (@FranciscoM7314)
Fuentes jurídicas la describen como una figura “cercana” a este último, en una cadena de favores que evoca enchufismo político (@gfernandez32573)
Peramato, salmantina de origen y con una trayectoria de más de tres décadas en la carrera fiscal, ha sido aupada en los últimos años por la cúpula progresista de la institución (@MBCSANJUAN)
Especialista en violencia de género, su nombramiento como fiscal de sala de esta área en el Supremo llegó de la mano de García Ortiz, incluso en medio de su imputación y con el rechazo expreso de otros fiscales (@blue_cati)
Durante el juicio a su mentor, Peramato formó parte de la cúpula que le brindó un “cerrado apoyo”, asistiendo a las sesiones y respaldando públicamente su gestión (@veintimillapie)
Este ascenso, criticado como un “preparado terreno” ante la posible condena de García Ortiz, subraya una dinámica de lealtades que trasciende lo profesional (@ElyonMan)
Lo que más inquieta a las asociaciones fiscales s es su perfil ideológico. Peramato es una militante destacada de la Unión Progresista de Fiscales, el ala más izquierdista de la carrera, donde fue expresidenta (@JMArocha1)
Fiscales la tildan de “integrista ideológica” de izquierdas, un término que evoca su compromiso inquebrantable con agendas progresistas como la defensa de los derechos LGTBI y la aplicación estricta de leyes controvertidas (@EdurneUriarte)
Así lo demostró al respaldar la ley del “solo sí es sí”, alabándola por sus “muchas cosas buenas” pese a sus fallos posteriores que liberaron a cientos de agresores sexuales (@gualtrapa)
Críticos la etiquetan como “feminazi” y “progre experta en LGTBI”, viendo en ella una extensión natural del estilo de García Ortiz, quien ya era acusado de politizar la Fiscalía.
La Asociación de Fiscales, por su parte, ha expresado cautela inicial: “De inicio, nada que objetar sobre Teresa Peramato; tampoco lo teníamos de García Ortiz” (@enfermeroenfada)
Sin embargo, el consenso entre observadores es claro: su llegada promete una “Fiscalía de cercanía y muy progre”, continuando la labor de un García Ortiz que defendió con uñas y dientes causas alineadas con el Gobierno socialista (@FranciscoM7314)
En un contexto de descrédito para la institución, donde el exfiscal general fue condenado por revelación de secretos, Peramato hereda no solo el cargo, sino el estigma de una justicia percibida como subordinada al Ejecutivo (@ESdiario_com)
Esta sucesión ideológica plantea interrogantes sobre la independencia del Ministerio Fiscal.
¿Podrá Peramato romper con el legado de sumisión que muchos atribuyen a su antecesor?
O, por el contrario, ¿consolidará una Fiscalía al servicio de la agenda de izquierdas?
Las reacciones en redes y entre profesionales jurídicos sugieren lo segundo: “Más de lo mismo”, lamentan algunos, mientras otros celebran la continuidad de una visión progresista en tiempos turbulentos (@nachocolomo)
Con su ratificación pendiente en el Congreso, el futuro de la justicia española pende de un hilo teñido de rojo.
El Atalayero






