A propósito de mercadillos o ese quiero y no puedo de Pozuelo: El de segunda vida, el “pop-up fashion” y el de Navidad, presuntamente, organizado por una persona cercana a Tejero

Mientras paseaba el domingo por el mercado de segunda mano, de segunda vida que dicen los cursis, me encontré con una amiga que tenía un puestecito en ella y empezamos a charlar sobre estos de los mercados de Pozuelo que tan de moda ha puesto la alcaldesa…
En un momento dado, y muy seria ella, me preguntó:
-Oye, Goyito, ¿cuándo ponen en Pozuelo aquel mercadillo de Majadahonda que nos vendieron?
Yo me quedé a cuadros. ¿De qué mercadillo preguntaba?
Pensé que me estaba tomando el pelo, pero no, la mujer lo decía convencida. Y claro, tuve que investigar.
Resulta que dos viernes al mes (primero y tercero) montan en la Avenida de Europa un “mercadillo pop-up”. Así, con nombre fashion, que queda muy de revista, pero que no es más que cuatro puestos puestos (valga la redundancia) al estilo del de Majadahonda.
De hecho, algunos son exactamente los mismos.
La cosa tendría su gracia si no fuera porque en el Ayuntamiento están encantados de haberse conocido. Dicen que la Alcaldesa anda tan ufana con su invento que hasta presume de haber puesto a Pozuelo “en el mapa de los mercadillos de calidad”.
Vamos, que, según ella, esto nos coloca en lo más alto del noroeste madrileño.
Cuando me lo dijeron, casi me da un vahído…
Pero ojo, que la historia mejora.
Las malas lenguas -que en Pozuelo nunca descansan- me aseguran que entre “las niñas” que organizan el invento hay, presuntamente, una empresaria muy cercana a la primera edil… Tan cercana que comparten árbol genealógico o, al menos, sobremesa familiar.
Y lo mejor de todo: parece que también les van a dar el mercadillo de Navidad. Y por 94. 328 euros.
“Pa mear y no echar gota”…
Y mientras tanto, los comerciantes de toda la vida, los que pagan sus impuestos y aguantan las obras, los cortes de tráfico y las genialidades murcianas de turno, mirando cómo se montan tenderetes “pop-up” en su puerta con el beneplácito de los de arriba.
Nadie sabe nada y todos silban mirando al cielo.
Pero eso sí, que no falte la foto en redes con el hashtag #PozueloEsLoMás.
Goyito el de la Poza





