¿Qué pasó con la encuesta del PP en Pozuelo?: ¿Se ha hecho ya? ¿Se ha guardado en un cajón? ¿O se ha decidido que mejor no saber la verdad viendo el cabreo vecinal ante tanta torpeza?

Estimado Capitán:
Hace unas semanas se supo -porque en Pozuelo todo acaba sabiéndose, tarde o temprano gracias a El Correo de Pozuelo- que el Partido Popular había encargado una encuesta para medir la valoración de la gestión municipal.
No se sabe si fue cosa de Génova, de Sol o del propio PP local (que no parece tener ni presupuesto ni autonomía para tanto), pero el caso es que se iba a hacer.
Una encuesta para saber qué piensan los pozueleros de los algo más de dos años de Paloma Tejero al frente del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón.
Pero, desde entonces, silencio. Ni una palabra. Ni una filtración. Nada.
Y a mí me gustaría sabe algo.
¿Qué ha pasado con esa encuesta? ¿Se ha hecho? ¿Se ha guardado en un cajón? ¿O alguien ha decidido que mejor no saber la verdad?
Porque todos sabemos que las encuestas, en política, solo se publican cuando vienen bien. Cuando los resultados son malos, se esconden bajo la alfombra o se “reinterpretan”. Y me temo que esta, si llegó a hacerse, no debe de haber dejado muy bien parada a la alcaldesa ni a su equipo de forasteras.
Fuentes del propio PP admiten que hay preocupación. Que el desgaste de Tejero es evidente. Que la gestión “no está llegando al vecino”. Y que la cosa se les está yendo de las manos. Normal.
En apenas dos años, el Gobierno municipal ha conseguido cabrear a media ciudad: Con la impopular Tasa de Basuras, con el despropósito del Recinto Ferial, con el caos en la Avenida de Europa, con los incumplimientos en Humera y con esa sensación general de que el Ayuntamiento vive más pendiente de la foto que de los problemas de siempre.
Pero lo más grave no es eso. Lo más grave es que en Génova y en Sol lo saben. Que en Madrid se habla abiertamente del “problema Pozuelo”. Y que ya hay quien empieza a preguntarse si el PP puede seguir dando por segura una plaza que durante décadas fue ejemplo de fidelidad electoral.
La verdad es que la encuesta era necesaria. Aunque, sinceramente, no hace falta hacerla para saber lo que piensa la gente. Los pozueleros están hartos. Hartos de improvisación, de arrogancia y de postureo.
Y los ex afiliados —que somos muchos— sentimos que Madrid nos ha traicionado. Nos trataron como si fuésemos borregos dispuestos a votar lo que fuera con tal de que llevara las siglas del PP. Un error monumental.
Porque Pozuelo no es una finca del PP. Es una ciudad real, con vecinos reales, que ya no se dejan engañar por discursos vacíos ni por fotos de Instagram.
Si la encuesta se hizo, su resultado debe de haber sido demoledor. Y si no se hizo, peor aún, porque eso demostraría que el partido prefiere seguir ciego antes que enfrentarse a la realidad.
En cualquier caso, el silencio lo dice todo. Cuando un partido empieza a encuestar a su alcaldesa, es que ya ha dejado de tener respuestas.
Y en Pozuelo, por desgracia, hace tiempo que las dejaron de tener.
Juana Pozuelo






