El Gobierno de Tejero no respeta a los muertos de Pozuelo el Día de Todos los Santos al mantener el mercadillo de los sábados: Se nota que son forasteros y tienen a los suyos fuera

El Gobierno de Paloma Tejero ha vuelto a demostrar su falta de sensibilidad. Las que mandan son forasteras y, posiblemente, se fueron tranquilamente a sus pueblos a honrar a sus seres queridos desaparecidos en el Día de Todos los Santos mientras en Pozuelo no lo respetaban.
Es imperdonable. No respetan nada de esta ciudad. Están de paso.
Y es que este sábado pasado, Día de Todos los Santos, Pozuelo fue un caos. Y no por la lluvia ni por los atascos diarios de salida a la M-40: El desastre lo provocó el Gobierno, al mantener abierto el mercadillo semanal en lugar de suspenderlo, como el sentido común dictaba.
Mercadillo hay todos los sábados, mientras que Día de Honrar a los seres queridos desaparecidos solo uno al año. Y coinciden cada varios años. El próximo en 2031. Por lo tanto, no pasa nada por suspender el mercadillo un sábado como se ha suspendido tantas veces en las Fiestas de la Consolación.
Debe ser que a este Gobierno le va más la marcha que el respeto a nuestros muertos.
Si el Mercadillo hubiera estado en su viejo recinto (hoy Parque Carlos Sainz) se entendería que no se suspendiese pero estando junto al cementerio y ubicado en un lugar que hubiera sido un magnífico aparcamiento (lo es a diario) era una locura.
Todo es una locura en el Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón. Esta gente gobierna con los pies. Para esta tropa es más importante Halloween que honrar a los vecinos muertos.
Desde primera hora de la mañana, la redacción de El Correo de Pozuelo recibió este sábado protestas y lamentos de los vecinos por las dificultades que tenían para llegar y, una vez llegados, se les prohibía pasar. Y, cuando protestaban, alguien les decía que lo habían anunciado en prensa…
No merecen el sueldo que ganan. Sí, se anunció el jueves en otro acto de desconocimiento desea ciudad. Como si esta ciudad fuese normal.
Además, en Pozuelo (y, posiblemente, no lo sepan) es muy difícil llegar en autobús desde las colonias y las grandes urbanizaciones al cementerio. Por poner un ejemplo, desde Montealina se puede tardar entre una hora y hora y media. Y en sábado, ni te digo. Es necesario venir en coche pero no había aparcamiento. Genial.
Por cierto, lo de la Misa de Todos los Santos a las 10:00 h. de la mañana en el cementerio de Humera y en el del Santo Ángel de la Guarda 16.30 h. es otra broma que indica que no conocen el pequeño cementerio de Humera. Aunque creo que lo que trataban de hacer era llevar a los vecinos del cementerio grande a la tarde, cuando se hubiese terminado el Mercadillo.
Encima, dolosamente. No son más torpes porque no entrenan pero van de listillos.
Si es que no puede ser…
La alcaldesa Tejero está ya pensando en su carrera político-personal, el concejal de Seguridad Manuel Moreno ni piensa, bastante tiene con aprovechar una situación que en su vida ha visto más gorda y el figurín Antolínez, al que le tocó en una tómbola el cargo de Comisario y al que le importa tres cojones la vecindad y todo, además, lo soluciona con horas extras… Como el dinero no es suyo. Hablan de 300.000 euros ya y faltan las Fiestas de Navidad, ¿es verdad, Chencho?
Pero qué más da. En Pozuelo nunca pasa nada. Mientras cientos de familias intentaban llegar al cementerio del Santo Ángel de la Guarda para honrar a sus seres queridos, el tráfico estaba colapsado, las calles cortadas y la Policía Municipal desbordada. Una vergüenza.
Viven de espaldas a la ciudad de la que cobran. Ninguno parece entender que el 1 de noviembre no es un día cualquiera. Es una jornada de tradición, respeto y memoria. Pero, claro, para eso hay que ser de aquí. Y ellos no lo son.
Pozuelo siempre ha sido un municipio orgulloso de sus tradiciones. Cuidar a sus mayores, respetar a sus difuntos, mantener la convivencia. Pero el actual Gobierno del Partido Popular parece empeñado en borrar todo eso.
Viven como oficinistas (con perdón) que vienen a Pozuelo a cumplir las horas de trabajo que marca su contrato encerrados en su burbuja institucional, rodeados de asesores, ajenos a lo que sienten los vecinos.
Ni siquiera por un día fueron capaces de pensar en las familias que solo querían llevar flores al cementerio sin tener que sufrir un embotellamiento monumental.
Paloma Tejero no gobierna Pozuelo: lo administra como si fuera el jardín de su casa. Y su equipo de Seguridad se comporta como si la ciudad fuera un territorio ajeno a su trabajo.
Un mercadillo puede montarse cualquier sábado. Pero el Día de Todos los Santos solo hay uno. Y el Gobierno de Tejero, Moreno y Antolínez lo convirtió en una jornada de caos, malestar y ofensa.
Así no se gobierna un pueblo, señores. Así se le pierde para siempre.
El Capitán Possuelo






