La Fuerza Política de los Directores Generales y el nuevo decreto de Tejero que modifica la estructura de sus DGs buscando estabilidad interna y fidelidad en tiempos políticos difíciles

Paloma Tejero ha vuelto a mover ficha en el Gobierno del Ayuntamiento del Gran Pozuelo de Alarcón. Sin embargo no para mejorar nada, sino para que todo siga exactamente igual pero con una clara intención política. Y lo hace con un nuevo decreto que “rectifica” otro decreto anterior que, a su vez, rectificaba a otro firmado hace apenas unos meses.
Un laberinto administrativo perfecto para justificar su necesidad de fidelidad en un momento político complicado (que no funcional para mejorar la gestión) en el que necesita apoyos.
Y lo hace sin avisar. Como siempre. A hurtadillas. A escondidas, disimuladamente o de manera clandestina. Vamos, sin que nadie lo note. A veces pienso que lo hace por vergüenza ya que, en dos años y medio, ha cambiado las estructuras de las 7 Direcciones Generales más el Coordinador. Claro que ellos son el auténtico gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo ya que ha dejado a 13 concejales convertidos en meros floreros.
(Un día de estos escribiré sobre los concejales floreros porque es otro escándalo tejerino)
A Tejero solo le interesan tres concejales (Picazo, Molares y Moreno) los demás no son nada. El Gobierno real es de la Junta de Gobierno Local (JGL) y de los Directores Generales y su Coordinador General (Juan Téllez) al que ya ha metido como invitado en dicha JGL. Es así de simple.
Hago estos comentarios previos porque la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero ha vuelto a publicar el Decreto 68/2025, de 22 de octubre de 2025 (seguimos sin saber a qué dedicó los que faltan por publicar desde el decreto 41/2025 de 11 de junio de 2025), en el que, como decía, modifica otra vez estructura y adscripción de direcciones generales para obtener un gran rédito político. O eso espera ELLA.
Tejero quiere gobernar (tiene necesidad de hacerlo) con los Directores Generales, no con los concejales. Son su tabla de salvación. Está ahogada y los concejales no le sirven. Los desprecia.
Y por eso la reestructuración es parcial, no total, ya que el decreto no crea nuevas Direcciones Generales sino que modifica puntualmente y de verdad a dos y ratifica las otras cinco.
Es una “rectificación” sobre el decreto de octubre de 2024 (y otro de febrero de 2025), lo que demuestra una continuidad de ajustes internos y cierta inestabilidad organizativa en la estructura municipal pero en clave política.
Las dos Direcciones modificadas realmente son:
-La Dirección General de Seguridad, Innovación, Administración Digital y Emprendimiento que se convierte en una macroestructura transversal, dependiente funcionalmente de dos tenientes de alcalde distintos:
-De Economía, Hacienda y Digitalización (para Innovación, Atención al Ciudadano, Comercio, etc.)
-De Seguridad, Familia y Cultura (para Policía, Tráfico, Protección Civil…).
Es una fusión forzada de áreas dispares que mezcla seguridad y economía digital, lo que apunta a un intento de repartir poder o equilibrar tensiones internas entre concejalías.
-Y la Dirección General de Cultura y Educación que recupera la mención explícita a “Fiestas y Tradiciones”, que había desaparecido en una versión anterior.
Esta es una rectificación política tras las críticas populares que tuvo por haber marginado esa competencia, muy visible ante la opinión pública. Además, vincula cultura y conciliación familiar, reforzando el control del área por parte del sector más “social” del equipo de gobierno.
Curiosamente, y como todas las Direcciones Generales dependen funcionalmente de los tenientes de alcalde (no directamente de la alcaldesa), confirma que Paloma Tejero está delegando poder ejecutivo al tiempo que blinda su equipo político más cercano.
El decreto ratifica nominalmente a los actuales directores, lo que refuerza la idea de que la medida no busca eficiencia técnica, sino estabilidad interna y fidelidad política.
Tejero reordena las competencias sin cambiar nombres clave, lo que equivale a una operación cosmética más que funcional.
La inclusión de “Emprendimiento” y “Administración Digital” junto a “Seguridad” muestra una voluntad de exhibir modernidad administrativa, pero a costa de crear estructuras híbridas complicadas de gestionar pero eso le trae sin cuidado si le son fieles en estos tiempos políticos difíciles como los que está atravesando…
Termino: El decreto no reorganiza para mejorar la gestión, reorganiza para mantener el control político de la gestión del Ayuntamiento.
Paloma Tejero corrige la forma pero no el fondo. Mantiene a las mismas personas, divide competencias entre aliados y recubre todo con un lenguaje de “innovación” y “calidad” que suena más a propaganda que a planificación.
El resto no cambia. Mismos nombres, mismos cargos, mismos sueldos. Todo atado y bien atado. Los directores generales siguen donde estaban. Siete personas y un coordinador que manejan el Ayuntamiento bajo la mirada complaciente de la alcaldesa y sus tenientes de alcalde.
Insisto. El decreto, firmado el 22 de octubre, no busca eficacia, sino fidelidad político. Un parche más en una estructura que se hunde entre competencias duplicadas y cargos cruzados.
Paloma Tejero no dirige, reparte poder. Reparte cargos. Reparte tranquilidad interna.
Y mientras el Ayuntamiento sigue funcionando a golpe de decreto y de improvisación, hay trece concejales que “se comen los mocos”…
Vaya toalla…
El Capitán Possuelo






