El PP nacional, viendo venir una ruina electoral municipal (en Pozuelo también), quiere ahora derogar la Tasa de Basuras pero, como Sánchez no le deja, anda intentando justificar su torpeza

Esta es la noticia: “El PP acusa a Armengol y al PSOE de bloquear el debate sobre la eliminación de la nueva tasa de basuras”. Curioso. Alega que han obstruido en dos ocasiones distintas el debate de una ley propuesta por los de Feijoo para suprimir la tasa de basuras de Sánchez.
Sin duda, el tiempo, que no perdona ni a los listillos, ha terminado dándonos la razón.
El Correo de Pozuelo ha sido casi el único medio local que denunció insistentemente la rapiña de la Tasa de Basuras impuesta por Paloma Tejero en esta ciudad. El único, prácticamente. Casi todos callaron. Casi todos miraron hacia otro lado mientras la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón repetía como un loro que la tasa era “obligatoria” por culpa de Pedro Sánchez y de Europa. Lo que le decían desde Génova 13, vamos.
Pero todo era una milonga. Mentira podrida. Europa no obligaba a nada. Sánchez, con su habitual mala leche política, lanzó el anzuelo y el PP y sus alcaldes lo mordieron con entusiasmo. Era una trampa de manual: Dejar que los ayuntamientos peperos se pelearan con sus vecinos al subir los impuestos (contra su ideología) mientras el Gobierno se frotaba las manos viendo cómo se desplomaba el apoyo vecinal al PP en sus feudos más fieles.
Y en el Gran Pozuelo de Alarcón, también. Es más, Tejero fue la más aplicada de la clase. Se subió a la ola del “cumplimiento normativo” para colar un sablazo histórico. No para cumplir con Europa sino para tapar las facturas impagadas que dejó Susana Pérez Quislant, esa reina del gasto alegre y el disimulo contable. Era algo sangrante. Irresponsable, políticamente hablando, pero a ELLA le importó un carajo y se dedicó a jugar el papel de “cigarra”.
Solo dos pequeñas asociaciones (El Pueblo Existe y Vecinos por Pozuelo) y este periódico se enfrentaron seriamente al atropello. Pero dio igual.
Y es que con la Tasa de Basuras, Tejero descubrió el maná que tanto necesitaba. Cualquier cosa servía para cobrar: Piscinas, garajes, trasteros, lo que se moviese o no se moviese. Y Pozuelo, la ciudad más rica de España, se convirtió en un campo de rapiña. El rigor fiscal convertido en rapacería municipal. Y mientras tanto, los vecinos, pagando el pato, volvían a pagar la basura que ya pagaban y, lógicamente, se cabreaban.
Y, encima, los vecinos que recurrieron porque creían que se pisoteaban sus derechos, se les negó el pan y la sal con unos extrañísimos argumentos recogidos en 10 páginas. Ay, Eugenio Martínez. Una cosa es una cosa y otra un paraguas, funcionario ejemplar. Y lo sabes.
Pero cuando el escándalo empezó a oler (y no precisamente a flores de las rotondas), la alcaldesa Tejero reculó un poco. Pero solo un poco. La puntita nada más que soy doncella. Y, obligada por Madrid, rebajó algo la tasa para familias numerosas y jubilados, aunque lo hizo mal y de forma ilegal, pidiéndoles papeles a los mayores que ni debía ni podía exigir. Todo puro postureo para la galería porque el dinero de la Tasa le venía muy bien para su desmesurado presupuesto. De hecho, esa rebaja se aplicará al año que viene. Este año, tararí que te vi…
Pero, ay amigo mío, ahora el PP nacional, viendo que la Tasa de Basuras se les ha convertido en un boomerang electoral municipal, se queja de que Francina Armengol y el PSOE bloquean su propuesta para eliminarla. Pobrecitos. Primero cayeron en la trampa de Sánchez y ahora lloran porque no los dejan salir de ella. La jugada perfecta del sanchismo: Ideó el lío y el PP lo ejecutó con fervor. Y ahora se quejan.
Y eso que algunos ayuntamientos (como el de Elche por ejemplo) vieron el golpe bajo y supieron contenerlo reduciendo la tasa a menos de 21 euros. Pero no, en Pozuelo, por poner otro ejemplo, se fue al límite por arriba. Porque aquí todo se traga sin rechistar. Porque aquí no hay conciencia de ciudad. Porque los vecinos de Pozuelo siempre pagan y callan. Y Paloma Tejero lo sabe… Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero Tejero desconocía que, a veces, algunas veces, el karma existe. Y la política es vengativa y las malas artes siempre vuelven.. Y ahora esta jugarreta fiscal le costará cara. A ELLA y al PP nacional.
De hecho, ese PP nacional empieza a sentirlo en las encuestas y el PP de Pozuelo no es la excepción. Ya no vale el truco de echar la culpa a Sánchez: La responsabilidad es suya.
Desde el principio dijimos que la ilegitima y obligatoria tasa debía ser mínima, simbólica, casi testimonial. Pero claro, cuando los políticos se creen más listo que el resto de los mortales, acaban aprendiendo por las malas.
Así que sí, el tiempo nos ha dado la razón. La basura (la política, no la doméstica) siempre acaba saliendo a la superficie.
Y, además, deja una pregunta en el aire ante el agobio pepero:
¿Por qué el PP nacional, ya que no va a poder derogarla, no manda a sus alcaldes de toda España (incluido Pozuelo de Alarcón) a que dejen la ilegítima Tasa de Basuras en algo testimonial como venimos pidiendo desde el principio en El Correo de Pozuelo?
Aún hay tiempo.
Es la única solución posible a un problema político de consecuencias imprevisibles.
Amén.
El Capitán Possuelo





