El fracaso absoluto de la Carrera Popular “Ciudad de Pozuelo” de ayer demuestra, otra vez, la mala política deportiva de Tejero: Tres concejales de deportes en poco más de dos años

La 12ª edición de la Carrera Popular “Ciudad de Pozuelo” pasará a la historia no por su espíritu solidario (estaba vinculada con la lucha contra el cáncer de mama) sino por el triste espectáculo del vacío, la desorganización y la indiferencia institucional. Vergüenza ajena. Lo que debía ser una fiesta deportiva y vecinal se convirtió en un reflejo perfecto del caos en el que Paloma Tejero ha convertido la política deportiva de este Ayuntamiento.
La imagen lo dice todo. Apenas un puñado de corredores desperdigados por el Camino de las Huertas, sin ambiente, sin público, sin emoción. El fracaso era previsible. Lo anticipó El Mudo la semana pasada.
Y es que, en poco más de dos años de legislatura, Tejero ha tenido tres concejales de Deportes: Ignacio Santana, Patricia Peinado y ahora Luis Magide. Tres en dos años. Y ninguno sabe nada de deporte. Ni de política deportiva. En realidad, alguno como Luis Magide no sabe nada de nada salvo hacer la pelota y presumir de concejal. Son cargos de reparto, colocados por conveniencia y no por capacidad. Y así se hunde cualquier proyecto.
Aunque la culpa de todo la tiene Paloma Tejero que los admitió en su lista electoral. De aquellos polvos, estos lodos.
Pero es que, además, la carrera apenas se ha publicitado. Ni en redes sociales, ni en las calles, ni en colegios, ni en clubes deportivos. Solo sacaron a Magide hablando sin saber hablar y provocando, desde hace años, rechazo popular por su capacidad de “perdonavidas”.
Nadie sabía que se celebraba. El Gobierno del Gran Pozuelo de Alarcón emitió una nota de prensa genérica, sin alma, sin intención de movilizar. Como si quisieran cumplir el trámite, tachar la casilla y seguir cobrando a fin de mes.
En Pozuelo, donde hay miles de corredores y deportistas de todas las edades, una carrera así debía ser un éxito rotundo. Pero la desidia institucional la mató antes de empezar.
El colmo es que esta edición tenía un fin solidario: colaborar con la Fundación La Vida en Rosa, que apoya a mujeres con cáncer.
¿Y qué hizo el Ayuntamiento?
Lo mínimo. Ni un esfuerzo real de comunicación, ni un impulso emocional, ni una estrategia para implicar a los vecinos. Una causa tan noble merecía respeto, compromiso y presencia. Pero el Gobierno de Paloma Tejero ni siente ni entiende eso. Vive en su burbuja de fotos y notas de prensa vacías.
El deporte en Pozuelo está huérfano. No hay política deportiva, solo improvisación. Y eso que el Deporte fue una de las 4 patas en las que se sustentó esta ciudad para ser lo que es. Pero, claro, sus dirigentes son forasteros y el Gobierno está a otra cosa. No hay planificación, no hay apoyo real, no hay visión de ciudad activa. Lo único que hay son concejales rotatorios y cargos decorativos.
La Carrera Popular “Ciudad de Pozuelo” debería ser un símbolo de orgullo. Un evento de ciudad para luchar contra los Mil Pozuelos, con participación masiva, con animación, con implicación de los colegios y asociaciones.
Pero mientras el deporte dependa de gente que no sabe ni lo que gestiona, solo veremos fracasos como este.
Lógicamente, Paloma Tejero ha vuelto a demostrar que no le importa el deporte, ni la salud, ni la comunidad ni la solidaridad.
Ni siquiera presenció la carrera ni entregó los trofeos. Lo hizo el ínclito Magide.
La alcaldesa prefirió ir a hacerse una foto a La Finca Grand Café. Cosas de sus prioridades.
Y eso, en una ciudad como Pozuelo, es imperdonable.
Juan Manuel Sánchez





Veo muchas críticas pero ninguna al precio que cobraban por correr.
7 euros por persona, al margen de la edad, por recorrer 800 metros de marcha familiar, pues hombre, normal que sea un poco fracaso…
Muchas gracias por su participación. Saludos