La alcaldesa Tejero y el Comisario Antolínez repartieron tropecientos honores en el día de la Patrona sin que se sepa a quienes ni por qué o si fue para pagar favores o para que los deban

Ya sé que soy muy pesado. Ya sé que un poco “castigo” pero, en cuestiones del dinero público de Pozuelo de Alarcón y del uso del buen nombre de la ciudad, no tengo más remedio.
Entiendo que la Policía Municipal (con el consentimiento de la alcaldesa Tejero) celebre el día de la patrona premiando la profesionalidad y labor de la Policía Municipal, agradeciendo a algunos agentes su trabajo, a alguna (en singular) personalidad que haya colaborado con dicha policía y a algún civil que se haya caracterizado por algún gesto solidario o valiente con los vecinos en situaciones en las que la Policía Municipal también estuviese implicada.
Pero poquitos. Poquitos para dar valor al reconocimiento. Si la cosa se convierte en “La Tómbola de Chencho” y se conceden tropecientos honores, las medallas y honores se devalúan. Es de primero de protocolo.
Y por supuesto, se cuentan los méritos que tienen para recibirlos. En voz alta. Para destacar la ejemplaridad del servicio y que los vecinos nos enteremos. Somos los que pagamos la falla.
Pero, por el contrario, no es de recibo que se den esos tropecientos honores (en una especie de quiero y no puedo por aparentar) a gente sin saber por qué se le conceden. Y me da lo mismo que se le concedan a Agamenón o a su porquero.
Y me da lo mismo que sea el General de Brigada de la Subdirección de Sistemas de Información y Telecomunicaciones de la JCISAT Francisco José Gallardo o el Comisario Principal de la Policía Local de Alcobendas Antonio Pardo. Me gustaría mucho saber por qué le concedieron esos honores.
O el inspector de la Policía Local de Majadahonda Ismael Illán o el inspector de la UFAM y Grupo de Robos de la Comisaría de Policía Nacional de Pozuelo Rafael Cabello.
O por qué se condecoró a la agente de la Unidad de Análisis de Datos e Información de la Policía Local de Majadahonda Laura Díaz, al agente de la Brigada de Policía Judicial de la Comisaría de Policía Nacional de Pozuelo Alberto Otero y al Capitán Jefe del Subsector de Madrid-Norte de la Guardia Civil de Tráfico Juan Diego Montes.
¿Qué hicieron estos señores por esta ciudad?
Sería bueno que lo contasen porque, de lo contrario, se podría pensar que se recibieron para pagar favores ya que, por decirlo de alguna manera, no son del interés general. Y el interés general es básico en toda las decisiones publicas que se lleven a cabo.
¿Fueron acaso algunos honores para pagar favores, para que nos deban favores o para darle prestancia a un acto de unos pocos para otros pocos?
¿Acaso Tejero y Antolinez desconocen el valor del Nombre de Pozuelo de Alarcón?
Y es que, siendo mal pensado, se podría entender como que se estaba usando el nombre de esta ciudad en vano…
Tampoco entiendo por qué se distinguió la labor de tres policías municipales con la entrega del Galón de Plata sin conocer sus nombre o 18 Insignias de Constancia al Trabajo, diplomas de agradecimiento por servicios y colaboraciones y las medallas de permanencia.
Muchas insignias y diplomas me parecen para el pequeño número de agentes que tiene la Policía Municipal de Pozuelo. Muchos, si señor. Y no hablo de lo bien pagados que están.
En cualquier caso, ¿por qué no se dieron los nombres de los protagonistas y las razones del honor concedido?
Me llama también la atención que la nota de prensa dijese que “entre los distinguidos también se reconoció la labor y colaboración de otras personas y organismos del Ayuntamiento de Pozuelo, así como la de vecinos, e instituciones y organismos externos como son las responsables de los medios locales La Voz de Pozuelo y Pozuelo In”.
¿Quiénes fueron esas otras personas también y por qué se les premió?
¿Por qué no nombraron en la nota a Asunción Mateos, responsable de La Voz de Pozuelo, y a Carmen Millán, responsable de Pozuelo IN y por qué se les concedió tal honor?
Por qué lo ocultaron también. Si merecen ese reconocimiento (y no lo dudo) deberían destacar la labor de ellas y de sus medios de comunicación…
Esto, alcaldesa y comisario, no es así…
Esto, aparte de oscurantismo y clandestinidad (siendo un hecho pagado con dinero público), creo que han devaluado considerablemente el honor que entregaban…
Y lo que es peor, dando la sensación de que los honores se han concedido a capricho…
Y digo, capricho, por no usar otra definición más grave.
Pero la pienso.
Juan Manuel Sánchez






