Las Fiestas de la Consolación no fueron por Pozuelo de Alarcón (que no se enteró) sino por la alcaldesa Paloma Tejero, y el ejemplo fue la intervención en el Pleno de Moreno, Oria y Lora

Camino del tercer año de “autocracia” municipal (acompañada de una oposición víctima propiciatoria del gineceo pepero de la villa) los acontecimientos, consecuencia de las controvertidas fiestas Patronales de la Consolación (tan excelsas en los pagos a distintos “artistas”), vuelven a poner de manifiesto el alejamiento entre los ediles al mando (todos de la gaviota) y los ciudadanos afectados que decidieron, en su día, votarlos y hoy están locos por botarlos.
Curiosamente y, como ejemplo de que no son fiestas representativas de la totalidad de nuestra villa, es que para la mayoría de vecinos de Pozuelo Estación pasaron inadvertidas. Incluso esos gritos, jolgorios y despertares al amanecer de cientos de jóvenes dispuestos a coger el primer tren (cada uno para su lugar de procedencia), es tranquilidad ganada con la nueva y ubicación del Recinto Ferial.
También se han perdido las inevitables meadas y vomitonas que nos dejaban a modo de despedida en nuestro entorno. Ahora ya no. Ahora son solo visibles y sufridas en el nuevo espacio festivalero y en la vecina Aravaca.
Las imágenes del pasado Pleno del día 18, señora alcaldesa, son prueba final del desastre. Sus concejales, cual ministrillos de la Carrera de San Jerónimo, defienden a su ONE (aquí Sra. Tejero, allí Sr. Sánchez). Y es que su sueldo y prebendas van en ello.
Y no les importa denostar a la oposición y a sus vecinos sin recordar que dentro de pocos meses las papeletas volverán a hablar y entonces, aunque Paloma Tejero se haya ido, el sudor del hemiciclo municipal podrá tornarse color sangre.
Destacaba el Capitán, en su crónica sobre el Pleno, la falta de gallardía y saber estar de Paloma Tejero, ocultándose tras sus tres sumisos y fieles concejales.
Concejales que, cual émulos del totalitarismo gubernamental central que ellos tanto echan en cara a sus “colegas” socialistas locales, disponen de “la verdad” con su mayoría gobernante.
Y así pudimos contemplar las intervenciones de los Sres. Moreno y Oria reinventando situaciones y llevándonos, casi-casi a una Arcadia feliz “carpantera” (de Carpa y ejemplo para el mundo mundial ¿verdad Sr. Moreno?) y, por supuesto, comunicativa con los vecinos disconformes y afectados, eso sí, por mensajería telefónica.
Poca empatía se puede encontrar por ahí, Sr. Oria, aunque vistos sus antecedentes, fuera de las digestivas, poco podíamos esperar.
Pero el cenit llegó con la intervención de la Sra. Lora (aquello ya fue el acabose) puso de manifiesto todo el “pijiprogrismo” pepero que lleva dentro, para volver a poner de manifiesto que, era todo tan legal en la UTE de la empresa murciana y la otra que hasta la tercera no se pudo dar por buena, para terminar siendo mala.
Termino. Pasado el Pleno y expulsados del mismo los vecinos discordantes que ya conocían el posicionamiento de Paloma Tejero, espero recuerden y, con ellos tantos pozueleros disconformes con la gestión actual del PP, que todo lo que hace el Gobierno Municipal, no es por Pozuelo sino por Paloma a la que sólo importa que, en la planta que corresponda de su sede madrileña, su mentor lleve su papeleta al siguiente nivel y Pozuelo siga perdiendo.
Pobre Pozuelo de Alarcón, tan cerca de Madrid y tan lejos de la calle Génova.
Alejandre





