La Comunidad de Madrid abandona el Programa de Lengua Árabe y Cultura Marroquí porque “carece de las garantías suficientes” de que sus profesores esa “funcionarios marroquíes”

La Comunidad de Madrid ha informado por escrito al Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes de que la región abandonará el Programa Enseñanza de Lengua Árabe y Cultura Marroquí a partir del próximo curso 2025/2026.
Así lo han comunicado fuentes de la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades a Europa Press, ya que consideran que el Programa “carece de las garantías suficientes para su adecuado funcionamiento”.
El Gobierno regional ha subrayado que, en los últimos años, se han puesto de manifiesto “una serie de cuestiones preocupantes y que derivan de la falta de información y control”, tanto por parte del Gobierno de España como de Marruecos, que son quienes firman el convenio para que se realice. Así, ha puesto el foco en que es Marruecos el encargado de hacer la selección de los profesores participantes “sin más requisitos que ser funcionarios marroquíes”.
En este sentido, desde Educación han esgrimido que desconocen si el Ministerio está velando por que los docentes que se incorporan al mismo cuenten con “una adecuada formación pedagógica y didáctica”, de modo que se asegure que “los alumnos madrileños participan en él con todas las garantías, a la vez que se facilita su adaptación al sistema educativo español”.
“Se desconoce si se está velando por que los docentes cuenten con un conocimiento y dominio adecuado de la lengua española y no se sabe si el Ministerio verifica o inspecciona las programaciones didácticas elaboradas por los docentes, contrastando su idoneidad con lo dispuesto en la Guía Práctica del Profesorado de Lengua Árabe y Cultura Marroquí”, han ampliado desde la Consejería que dirige Emilio Viciana.
Por otra parte, el Gobierno regional ha detectado que, en ocasiones, los profesores llegan a la Comunidad de Madrid “sin contar con una infraestructura previa adecuada”, lo que genera una “presión organizativa” que conduce a la solicitud de los horarios y destinos “según criterios personales y no en función de las necesidades y finalidades del Programa”.
La Comunidad de Madrid participaba desde el curso 1994/1995 en este programa como parte de su voluntad de colaboración con el Estado, pero en los últimos años se han puesto de manifiesto “disfunciones graves” que no permiten continuar ejecutándolo.





