Sánchez, a través de SEGIPSA, vuelve a castigar a Ayuso maltratando a Pozuelo: Vende un solar que podía destinar a vivienda pública, que tanto promete, para abrir una gasolinera innecesaria

En un nuevo ejemplo de desprecio institucional hacia Pozuelo de Alarcón, el presidente del Gobierno de España Pedro Sánchez, a través de la empresa pública SEGIPSA (Sociedad Estatal de Gestión Inmobiliaria del Patrimonio), ha vuelto a tomar la decisión de castigar a Isabel Díaz Ayuso perjudicando gravemente a este municipio.
Si lo intentó hace unos días anunciando la llegada de 400 MENAs a esta ciudad con el mismo fin de castigar a Ayuso, esta vez, se trata de la venta de una parcela de titularidad estatal, ubicada junto a los estudios de RTVE en Prado del Rey, a una empresa privada que planea construir una gasolinera, según informa elconfidencial.com
El solar, de 1.129 metros cuadrados y con una edificabilidad de 903, está situado en una zona residencial consolidada, entre las calles Albacete, Evaristo Cerezo y la Avenida de los Ángeles.
Su uso principal es terciario, destinado a hospedaje, oficinas o equipamientos, aunque el uso comercial se considera compatible. Pero, en lugar de promover una residencia de estudiantes, apartamentos en alquiler o algún servicio útil para los vecinos, el Ministerio de Hacienda decidió licitar la concesión para que allí se levante una nueva estación de servicio… Extrañamente, en un barrio que ya cuenta con varias.
La adjudicación se realizó en enero de 2025 por un canon anual de apenas 48.000 euros. La ganadora fue Gesmonher 62 SL, una sociedad instrumental vinculada al grupo Jihupa, empresa dedicada a la distribución de gasóleo. El proceso, aunque legalmente impecable según Hacienda, ha despertado una ola de indignación entre los vecinos y las autoridades locales.
La alcaldesa de Pozuelo, Paloma Tejero, ha actuado con rapidez y contundencia. Ha remitido una carta a la vicepresidenta y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, en la que pide que se reconsidere el destino de la parcela “atendiendo al interés general y a las legítimas preocupaciones de los ciudadanos de Pozuelo de Alarcón”.
Tejero advierte que la implantación de una gasolinera en esa ubicación supondría un claro deterioro de la calidad de vida y del entorno urbano, y que la inquietud entre los residentes es plenamente compartida por el Ayuntamiento.
Sin embargo, el margen de actuación municipal es mínimo. La empresa adjudicataria ya ha solicitado la correspondiente licencia urbanística, y al tratarse de un acto reglado, si cumple con los requisitos establecidos, el Consistorio se ve obligado por ley a concederla. Es decir, Pozuelo debe tragar con lo que el Gobierno de Sánchez le impone.
Por si fuera poco, la ubicación elegida está a tan solo 250 metros del Hospital Universitario Quirón Salud, uno de los centros sanitarios de referencia del oeste de Madrid. La presencia de una gasolinera a esa distancia de un hospital genera un rechazo unánime entre vecinos y expertos. Más aún cuando, en un radio de apenas dos kilómetros, ya existen otras tres estaciones de servicio plenamente operativas: una en el centro comercial Carrefour y dos más, de Repsol y BP, camino del norte.
Desde el Ministerio de Hacienda se insiste en que la licitación se ha llevado a cabo con total transparencia y conforme a la ley. Además, aclaran que los pliegos del contrato advertían expresamente que, si no se conceden las licencias urbanísticas, no se puede reclamar nada a SEGIPSA.
Pero la pregunta que muchos se hacen es evidente:
¿Por qué ceder este suelo público para un uso comercial innecesario, en lugar de transformarlo en vivienda en alquiler asequible de la que tanto suspira el Presidente del Gobierno de España y como permite la Ley Ómnibus de la Comunidad de Madrid?
Pedro Sánchez tenía la opción legal y urbanística de responder a una necesidad real de vivienda pública, y en cambio ha optado por beneficiar a una empresa privada, con una concesión a 25 años, para fastidiar a los vecinos.
Y los vecinos, lógicamente, se han indignado. Se sienten abandonados y utilizados por Pedro Sánchez, que, una vez más, trata de castigar a Isabel Díaz Ayuso, maltratando a Pozuelo de Alarcón, curiosamente en la zona de la que fue vecino.
Todo es por joder… No se puede ser más impresentable políticamente hablando…
Malos tiempos para el PSOE de Pozuelo…
Juan Manuel Sánchez






