¿Es verdad que la APP ‘eAgora’ tiene truco del almendruco?: Todo indica que no hay contrato firmado con la empresa que la gestiona y que hay que pagar la suscripción de mantenimiento

Hace unos días me crucé con El Funci, mi amigo funcionario del Ayuntamiento, y antes de saludarme ya me suelta: “Goyito, ¿tú has oído hablar de una cosa que se llama eAgora?”.
Yo, ingenuo, pensaba que se refería a una tetería griega o a una app de citas para vecinos con IBI pagado. Pero no. Resulta que es la última genialidad del Ayuntamiento de Pozuelo: una aplicación “municipal” que, atención, ni es municipal, ni parece tener contrato, ni se sabe quién la paga… ni para qué sirve.
Según me cuenta El Funci, su colega Carmelo -que lleva en el Ayuntamiento más años que el reloj del torreón- asegura que no hay contrato firmado con la empresa que gestiona la app. O sea, como si el Ayuntamiento se hubiera bajado la aplicación como quien se baja un juego del móvil.
“Participa en tu ciudad”, dicen… pero que no se te ocurra preguntar cómo ni con qué medios.
Dicen que eAgora es gratis.
¡Ah, bendita palabra!
Gratis como el primer caramelo que te da el hombre de los caramelos en el parque: dulzón, envuelto y sin compromiso… hasta que luego te viene la suscripción de mantenimiento, y ahí empieza la fiesta.
Porque claro, los ayuntamientos se pueden adherir sin pagar, pero luego viene el contrato de mantenimiento. Y ese, según parece, no lo quiere firmar ni el de informática, ni el de contratación, ni el de protocolo.
Vamos, que el marrón anda dando vueltas como una patata caliente por los pasillos municipales, a ver quién es el último en quedarse con él.
Y mientras tanto, los concejales se pasean por redes anunciando la app como si la hubiera programado uno de sus sobrinos con talento en extraescolares.
Que si “innovación”, que si “servicios más cercanos al ciudadano”, que si “te escuchamos”… Eso sí, a la hora de explicar qué datos se gestionan, quién responde a las incidencias o cuánto va a costar el mantenimiento anual, ahí ya nadie escucha.
Los trabajadores municipales, por su parte, no saben si tienen que usarla, si es obligatoria o si simplemente deben mirarla con respeto institucional.
El Funci, por ejemplo, me dijo que se la ha descargado “por si acaso”. Por si acaso… ¿qué? ¿Por si mañana nos gobierna un algoritmo?
En fin, que en lugar de invertir en algo serio, útil y con transparencia, nos han vendido una app prefabricada como si fuera un avance sin precedentes.
Todo fachada, todo envoltorio. Eso sí, el logo del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, bien grande.
Como diría mi abuela: “Esto es como oír a misa por la radio puesta. Ni es misa ni es radio”.
Goyito, El de La Poza.





