Pozuelo, esa ciudad a la que desprecia el PP de Madrid (mandando solo a políticos menores) porque saben que sus ciudadanos les seguirán votando aunque lo hagan con la nariz tapada

El verdadero problema de Pozuelo de Alarcón es estar entregado a las huestes peperas. Diríase que la “cabra de la legión” si se presentase en nuestra villa (no recuerdo quién lo dijo), obtendría mayoría aplastante, con o sin trompeta.
Circunstancia tal hace que desde la calle Génova, el partido, y desde la Puerta del Sol, Isabel Díaz Ayuso, presten la mínima importancia al dedo indicador de los candidatos en juego, por aquello de que lo que “es de uno” no tiene mayor mérito intentar lograrlo.
Y eso nos hicieron con Paloma Tejero, ajena a la villa y ausente de la misma, con su equipo “extranjero” que, al igual que ella, sólo ven en Pozuelo la ocasión de seguir medrando en el partido.
Y, ellos en agradecimiento, algo tienen que hacer que deslumbre en la dedocracia del partido para que el ascensor no se detenga y el futuro se avenga a partir de la Villa y seguir caminito del Olimpo.
Para ello, nada mejor que pomposidad y grandilocuencia. Y así surge ese gran Palacio de Congresos, acompañado de hotel que lo ampare y dé cobijo a tan futuros e ilustres visitantes.
Y se visten de gala, y se presupuestan millones (el papel lo aguanta todo) y como al rey desnudo nadie les recuerda la ampliación de iFEMA, la Fórmula 1 en el 2026…Y nuestra lejanía del aeropuerto, incluso de Chamartín y Atocha y que los participantes en los congresos, mayoritariamente, vienen a Madrid a disfrutar de Madrid.
Y que una opción apenas, a 20 KMS de IFEMA, además del riesgo por recorrer, corre el riesgo de a quién traerá.
Qué fácil hubiese sido, si la humildad y el interés corriese por sus venas, procurar la procedencia de nuestra Villa, indagar en las particularidades que la hacen diferente e histórica y aproximarse tanto al ámbito musical como al atractivo significado del agua para Pozuelo de Alarcón.
Eso sin dejar de lado nuestra riqueza paisajística natural, “hormigoneada” por su predecesora a las puertas del espectacular Parque Adolfo Suárez, y que, imagino, por desconocimiento total, le costará ubicar. Y lo hago extensible a tantos alrededores verdes como tiene esta ciudad. Algunos, incluso, camino de su domicilio ajeno a nuestra ciudad.
Y sin tomar en cuenta música y agua, de obligado cumplimiento y devoción local, sólo haber aprovechado la Ciudad de la Imagen. Y hubiese sido una óptima ocasión de, aprovechando lo dispuesto, engrandecer sobre lo mismo. Pero eso ya sería poner en valor lo de otros y, no sumando como propio con lo que nula rampa de despegue supondría.
Tenemos unos políticos menores que empequeñecen nuestra ciudad, consumen nuestros recursos económicos en proyectos innecesarios y, mientras, disfrutan de una “ostentosa” nómina que ni merecen ni valoran pero a ellos les traslada una vida cómoda y dichosa.
En esto no hay diferencia entre gobierno municipal y oposición (oposihuidos) y ya, en la mitad de la legislatura y casi con otros cuatro años perdidos, nos seguimos temiendo lo peor: otros vendrán (mandados por el PP) que buenos los harán.
Alejandre






