El Pueblo Existe pide el cese de Daniel Quesada, asesor de la alcaldesa Paloma Tejero, por las dudas que está generando su capacidad para la organización de fiestas en Pozuelo de Alarcón

Desde su llegada al Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón, Daniel Quesada, asesor de fiestas de la alcaldesa Paloma Tejero, parece haber tomado las riendas de la gestión municipal a su antojo, generando una gran preocupación entre los pozueleros.
Con una trayectoria oscura en el Ayuntamiento de Boadilla del Monte, de donde le echaron con cajas destempladas, se ha hecho el amo del Ayuntamiento de Pozuelo, aparte de manifestar una conducta que deja mucho por desear. Tanto es así que hay que claras sospechas de presuntos vínculos con empresas de su Murcia natal.
La relación entre Daniel Quesada y la alcaldesa Paloma Tejero se forjó en un retiro de Emaús, una especie de meditación espiritual pero en el que, además de recuperar la fe religiosa, parece haber creado un vínculo que favorece una gestión que muchos consideramos cuestionable.
En cualquier caso, todo indica que Quesada, presuntamente, ha colocado a diversas firmas murcianas en adjudicaciones públicas del Ayuntamiento de Pozuelo, algo muy grave que ha despertado dudas sobre su verdadera intención.
El “buen hacer” de este asesor se ha traducido, curiosamente, en la entrada de empresas murcianas en contratos claves para Pozuelo, algo que ha dejado a los ciudadanos con la impresión de que los intereses de la ciudad están pasando a un segundo plano.
¿Es este un caso de presuntas corruptelas encubiertas o, simplemente, estamos hablando de la búsqueda del interés privado en detrimento del bienestar público?
Toda su labor está bajo sospecha.
Recientemente, esta sospecha se ha evidenciado en varias irregularidades que han puesto en tela de juicio la transparencia en la gestión de eventos municipales y veamos algunos ejemplos:
En un intento por organizar los actos de la festividades navideñas, la Mesa de Contratación adjudicó el mayor concurso a la empresa murciana “Eventos Paqui SL”, una compañía que no solo carece de experiencia en el ámbito, sino que también presenta un historial cuestionable en otros municipios y que, de hecho, no pudo llevar a cabo el contrato que había ganado en la licitación.
¿Tuvo Quesada algo que ver en la contratación?
Igualmente, la concesión del alumbrado navideño a “Invemat Levante”, otra empesa muciana, o la organización de la cabalgata a una firma poco conocida, han dejado a muchos vecinos en Pozuelo preguntándose si realmente se está priorizando la calidad y el servicio a los ciudadanos o a otros intereses espurios.
Otros de los episodios más sonados fue el fracaso del pliego taurino para las Fiestas de la Consolación de 2024, que quedó desierto y hubo que repetir la licitación. Este hecho no solo refleja una grave falta de planificación, sino que genera dudas sobre la capacidad de Quesada para gestionar eventos que son parte integral de la identidad local.
Al respecto, aficionados taurino locales nos comentan que “No solo nos preocupa la falta de transparencia, sino que estamos viendo cómo se privilegian los intereses de fuera en vez de apoyar a nuestros emprendedores locales. Esto no es lo que queremos para nuestro pueblo“.
La gestión de Quesada y su relación con la alcaldesa Tejero, en cualquier caso, han suscitado críticas que trascienden las fronteras del simple descontento. Los pozueleros están preocupados por un posible conflicto de intereses, que podría estar afectando la calidad de los servicios públicos en Pozuelo.
En un Ayuntamiento como el de Pozuelo de Alarcón, donde se espera que los trabajadores actúen con integridad y transparencia, la falta de respuesta ante estas acusaciones es preocupante.
“Es inaceptable que un asesor eventual utilice su posición para, presuntamente, favorecer a empresas de fuera, dejando de lado a las que podrían aportar realmente a nuestra ciudad”, comentan desde las asociaciones locales.
Y añaden, “Y no hablamos solo de un problema de gestión, sino de una falta de respeto hacia los ciudadanos que confiamos en nuestras autoridades”.
En conclusión, la figura de Daniel Quesada se ha convertido en un símbolo de la desconfianza que muchos ciudadanos sienten hacia la gestión pública. Su cercanía con la alcaldesa Paloma y la influencia que parece ejercer sobre ella se están convirtiendo en un tema que requiere atención urgente y desde el colectivo EL PUEBLO EXISTE exigimos su cese.
Pozuelo de Alarcón no puede permitir que sus instituciones se conviertan en herramientas para el presunto beneficio personal de unos pocos. Los ciudadanos merecen transparencia, competencia y, sobre todo, un gobierno que trabaje para ellos y no para presuntos intereses ajenos.
Es hora de que la voz del pueblo se escuche y que la gestión pública regrese al camino de la integridad y el buen servicio.
El Pueblo Existe





