Los vecinos de la Avda de Europa indignados con el Recinto Ferial: En la madrugada del sábado hubo tan graves incidentes que actuó la Policía Nacional con material antidisturbios

Este año, el Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón ha querido hacer una campaña de imagen organizando unas fiestas que pretendían estar a la altura de las grandes capitales con una carpa gigantesca que ha sido instalada de forma provisional en el nuevo Recinto Ferial.
Sin entrar en consideraciones estéticas, ya que eso puede ser subjetivo, me centraré en los datos objetivos que ha provocado dicha decisión con el único propósito de que el Gobierno tome conciencia de la situación y abandone ese discurso ensoberbecido y publicitario.
Como vecino, estoy totalmente a favor de que un ayuntamiento busque lo mejor para sus ciudadanos, pero siempre bajo los principios de racionalidad y equilibrio entre lo que se ofrece y los recursos disponibles para gestionarlo. En necesario garantizar la convivencia y armonía de todos los vecinos.
Este difícil equilibrio se rompe cuando se promueve una afluencia masiva e incontrolada de personas para participar en las fiestas (más de diez mil personas) y tener una policía municipal que carece de efectivos.
Y esa falta de efectivos, claro, no pudo controlar los actos vandálicos que se han producido y que cualquier vecino ha podido observar caminando por la zona, además de otros mucho más graves que hemos sufrido directamente quienes vivimos cerca de ese nuevo recinto ferial.
A los desperfectos “típicos” de estas celebraciones, como cristales rotos de botellas esparcidos por todas partes, personas orinando en las fachadas de las urbanizaciones y numerosos daños en el mobiliario público como señales de tráfico, papeleras, contenedores, plantas y árboles, debemos añadir botellones perfectamente localizados:
-A lo largo del boulevard central de la Avenida de Europa…
-En el aparcamiento junto a los edificios de Ática…
-En la confluencia de la calle Inglaterra con la Vía de las Dos Castillas…
-En la calle Inglaterra junto a la calle Suiza en el aparcamiento de la Plaza de los Maestros, entre la residencia y el colegio Americano…
-En la calle peatonal Hungría y frente a la Escuela Municipal de Música en la calle Irlanda.
Además, hemos presenciado actos vandálicos como jóvenes trepando las vallas de las urbanizaciones amenazando con saltar, o golpeando las cámaras de seguridad hasta romperlas, o entrando a las urbanizaciones y vaciando extintores en las zonas comunes, o subiéndose al techo de los coches y saltando sobre ellos, o rompiendo retrovisores de vehículos aparcados, o dejando vómitos en las entradas de establecimientos y portales y grupos consumiendo drogas abiertamente en el Boulevard de la Avenida de Europa ante la mirada atónita de los transeúntes…
Y solo me refiero a algunos incidentes… Hubo muchos más.
El descontrol alcanzó tal magnitud durante la madrugada del domingo (noche del sábado al domingo) que desbordó a la policía municipal y alguien solicitó la intervención de la Policía Nacional que acudió con una unidad especializada con material antidisturbios.
Y es que, cuando los vigilantes de seguridad de las urbanizaciones llamaban a la Policía Municipal, la respuesta que recibían era que lamentablemente no podían hacer nada debido a la falta de recursos materiales y humanos y que les recomendaban que hicieran lo que pudieran por su cuenta. Inaudito.
El error comenzó cuando este año se decidió que las fiestas se ubicaran en este nuevo emplazamiento, supuestamente, porque era una localización aislada. Sin embargo, resulta curioso el argumento cuando las viviendas más cercanas, situadas junto al lateral del centro comercial Zielo y frente a la entrada del recinto, no distan más de 100 metros.
El resultado ha sido la afluencia de personas canalizadas principalmente a través de la Avenida de Europa y que la han convertido en la ruta de paso de una marea de gente que se retira con evidentes signos de embriaguez y ciertos grupos que, a su paso, van cometiendo todo tipo de desmanes.
Termino con unas preguntas alusivas con el fin de hacer una crítica constructiva de este vandalismo:
– Si se conocen los puntos neurálgicos donde se realizan botellones, ¿por qué no se colocan efectivos policiales permanentes como medida disuasoria en esos lugares?
– Si asumimos que dentro del recinto no se vende alcohol a menores y que todos los problemas en los alrededores son consecuencia del efecto llamada de la fiesta, ¿no podría prevenirse con una mayor presencia policial?
-Cuando un menor es identificado consumiendo alcohol en la vía pública, ¿no se supone que se debe llamar a sus padres o tutores? Lo que observé es que simplemente se les retira el alcohol y la policía se lo lleva en las motos.
-En las redes sociales, los jóvenes ya están organizándose para una gran quedada el viernes próximo, lo que hace prever que el impacto será devastador si el perfil de personas es el mismo que acudió al inicio. ¿Qué medidas va a tomar el Gobierno para evitar que se repitan estos incidentes?
Es fundamental que el Gobierno del Ayuntamiento de Pozuelo de Alarcón tome conciencia de la situación y actúe en consecuencia para garantizar la seguridad y el bienestar de todos sus vecinos.
Juan Pozuelo
Pdta: No envío las fotos de los incidentes porque en muchas de ellas hay menores.






