A los Reconocimientos de deudas y los Suplementos de créditos se unen ahora los “Silencios de Montegancedo” para completar la penuria política de la alcaldesa Paloma Tejero

Que las mayorías políticas, con votos propios o prestados, son el primer paso del autoritarismo, camino de la autocracia, no sólo lo pone en valor la pareja “feliz” de la Moncloa, para desgracia de tantos y servidumbre de los suyos, sino que siguiendo ejemplo tal, nuestra Paloma de Boadilla, alcaldesa de Pozuelo por el dedo de Isabel, se convierte (pleno tras pleno) en reflejo del dúo conseguidor del gobierno de Expaña.
En el pasado Pleno de julio, no tuvo ocurrencia mejor que, ante las quejas de los defensores de Montegancedo, silenciar la grabación del pleno, durante las quejas vecinales y aquí paz y sigo de reinona.
Pero, poco dura la alegría en la casa del pobre y, como muy bien anticipaba nuestro medio, la grabación de los propios vecinos defensores contra el nuevo boom inmobiliario, puso voz a las quejas y a las demandas de los afectados.
Y gracias a ello, pudieron nuestros lectores enterarse de lo acontecido en el Pleno, en otra jornada más próxima a la Caracas de Maduro que a la otrora discrepancia política de cualquier parlamento occidental, todos ellos cada día más caribeños y sandías (ya lo saben, rojos por dentro y verdes por fuera).
Y es que, desde su llegada al poder, además de seguir con la tradicional paella, la “empanada” ya la traía de origen como elixir del voto, la otra constante de todos sus Plenos han sido los reconocimientos extrajudiciales de crédito, causa real de todos sus desvelos y epitafio, más que probable de su futuro…
Y así llevamos tapando agujeros más de un año, todo por no reconocer la nefasta gestión de Susana Pérez-Quislant y su mano derecha Eduardo Oria adalides del despilfarro, hasta que la caja diga basta.
Nuestra alcaldesa quiso, parafraseando la canción que Carlos Puebla dedicó al dictador cubano Fidel: “llegó Paloma y mandó a callar” pero al contrario que en la caribeña isla, seguimos teniendo un poco de libertad y las imágenes y el sonido que nos trasladaron los expulsados del Pleno, pusieron luz y taquígrafos a lo acontecido que no solución satisfactoria.
Qué pena, seguir viendo a su lado, a Félix Alba, espero merezca la pena porque lo que va a quedar en Pozuelo tras la legislatura de Tejero se resume en división y paso atrás porque, de las cuentas, ni hablamos.
Alejandre
PD: En el segundo año de la autocracia Sanchista, ya reconocida como República PutinVariana de Sánchez y Begoña, preparando bandera e himno de la ignominia y con la Complutense tomada.






