¿Qué hará Tejero con la Zona de Bajas Emisiones? ¿Seguirá la línea de Boadilla creando la más light de España y no multará por no tener etiqueta o se declarará en rebeldía como Aranjuez?

La preocupación por la calidad del aire ha llegado para quedarse. Incluso en localidades madrileñas donde los índices de contaminación, a decir de los estudios, no son nada inquietantes como es el caso de Pozuelo de Alarcón, obligatoriamente tendrá que crearla por tener más de 50.000 habitantes.
Es una estupidez pero lo obliga la ley y esa corriente verde de la Agenda 2030 que, incomprensiblemente, lo inunda todo.
El caso es que los plazos se terminan y el Gobierno de Pozuelo tiene que dar el paso.
¿Hará la alcaldesa de Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero como Javier Úbeda, alcalde de Boadilla del Monte, y la hará muy suave o declarará a Pozuelo en rebeldía?
Esta opción de la rebeldía es probable si la todopoderosa Miriam Picazo ha decidido que Pozuelo siga los pasos de su ciudad (Aranjuez) que, junto Arganda de Rey, Coslada, Tres Cantos y Valdemoro, se declare en rebeldía en la Comunidad de Madrid.
Pero, ojito, con esto porque la desobediencia tiene repercusiones económicas.
Boadilla, en cambio, ha sido mucho más lista. Tendrá operativa, para este verano, su zona de bajas emisiones (ZBE), como marca la ley, pero será lo más suave posible.
Por ejemplo, no podrán acceder a la ciudad los vehículos sin distintivo ambiental, pero no habrá ningún tipo de multa para los empadronados. Y, para el resto de vehículos, habrá diversas excepciones.
Sus características y la calidad del aire, propiciada gracias a estar rodeada de más de 2.000 hectáreas de bosque, hacen de este municipio (como de Pozuelo) uno de los que, pese a las normativas europeas, las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE), tienen una puesta en marcha ‘compleja’.
Es por eso es por lo que su alcalde Javier Úbeda ha decidido poner en marcha una de las ZBE más laxas del país. No se ha declarado en rebeldía pero, en el ámbito de sus competencias, esas zonas serán mucho más suaves.
En Boadilla del Monte no va a haber ningún perjuicio para los vecinos. Cualquier empadronado podrá pasar, insisto, independientemente de la etiqueta del vehículo, por el municipio. Incluidos si sus coches no tienen etiqueta.
Pero Javier Úbeda va más allá. Existe un amplio número de excepciones que, en la práctica, hacen que las restricciones sean mínimas y no solo para los empadronados sino también para los visitantes.
Los conductores que no sean de Boadilla podrán pasar todos, exceptuando los coches sin etiqueta o etiqueta A. Aun así, para ellos también habrá un ‘pero’. Y ese pero es que sí podrán pasar a cualquier aparcamiento o garaje privado de cualquier edificio.
O lo que es lo mismo, si tu coche sin etiqueta pasa para comprar una barra de pan a Boadilla no pasará nada y si lo que haces es ir a ver a tu amigo a su casa y aparcas en su garaje, tampoco.
En nuestra ciudad vecina se ha acordado que la ZBE se circunscriba al casco histórico y tenga una implantación en dos fases: Una inicial, hasta el 1 de enero de 2030, y otra de desarrollo, a partir de esa fecha.
En la primera fase, no podrán acceder a la ZBE los vehículos que no tengan distintivo ambiental o tengan distintivo A de la Dirección General de Tráfico, pero insisto con muchas excepciones.
Sí podrán pasar si son vecinos, si tienen plaza de aparcamiento, si son empresas o autónomos que trabajen en la zona, si son proveedores de empresas, si van al taller… Así como todo tipo de vehículo público como un taxi, una ambulancia, etc.
En la segunda fase, la prohibición se ampliará a los vehículos con distintivo B, pero manteniendo las mismas excepciones. Con todo ello, el Gobierno del Ayuntamiento de Boadilla ha decretado que, desde marzo, habrá seis meses de plazo hasta que se activen las sanciones.
Chico listo este Úbeda.
Boadilla del Monte, por tanto, ya hizo sus deberes, ¿cómo anda Pozuelo de Alarcón…?
¿Hará Tejero algo parecido a Boadilla o se sublevará como Aranjuez?
No es lo mismo, créanme…
Pepero Pozuelero






