Estaban tardando: Los sindicatos de la Policía Municipal de Pozuelo declaran la guerra al comisario Antolínez y le acusan, en nota oficial, de solo generar problemas con su prepotencia

Había apuestas en el Cuartelillo de la Policía Municipal de la calle San Juan de la Cruz sobre lo que tardaría el nuevo comisario Chencho Antolínez en montar la zaragata. Era de cajón de madera de pino. Se le veía venir. A fin de cuentas, solo es espuma.
Ya contamos aquí que “Lorenzo Manuel Antolínez era solo un tipo que tiene mucho pasado pero muy poco futuro. Con más de 62 años, pocos proyectos puede diseñar en Pozuelo ya que se jubilará antes de que termine la legislatura. Eso sí, parece que su ego ha sido saciado al haber conseguido el puesto que ansiaba desde hace años, ya que no tenía ningún inconveniente en repetir su aspiración ante quien quisiera escucharle…”
El problema es que se lo creyó. Antolínez, como tantos otros que vienen a Pozuelo, creyó que en esta villa no hay problemas… Cosas de esa inmunda fama de ciudad más rica de España…
Antolínez creyó, desde el minuto uno, que venía a ponerse las medallas que necesitaba su currículo: Comisario del Gran Pozuelo de Alarcón… Y que de lo que se trataba era de figurar.
Lógicamente, es tan “tontocoño” (como se dice en la Castilla Profunda) que solo ha trabajado para aparentar. Vamos que le dieron la gorra de comisario y se creyó Douglas MacArthur… Y desde el primer día vive para la parafernalia y los drones…
Abro paréntesis. Ayer, en el Minuto de Silencio por la Victimas de los Atentados del 11 de Marzo de 2004, volvió a hacer el ridículo. Y lo que es peor, solo para llamar la atención. No se puede ser más estrafalario mientras que los Policías Nacionales mantenían la compostura. Cierro paréntesis.
El caso es que quién solo vive para aparentar termina dándose de bruces con la realidad… Y la realidad es que los sindicatos de la Policía Municipal de Pozuelo están maleados hasta decir basta y no son fáciles de contentar… Lo quieren todo. Tanto es así que llegaron a convertir el cuerpo en el Ejercito de Pancho Villa para desgracia de los muchos agentes serios y trabajadores que hay en ese cuartelillo donde, dicho sea de paso, sigue habiendo una nevera abierta…
Y, claro, era de esperar que todo se fuera al carajo…
Vistas las dos partes del problema: Por un lado, la poca seriedad del Comisario y, por otro, la perversión sindical, las apuestas sobre la guerra estaban servidas. Era cuestión de tiempo que saltasen chispas…
Y ya saltaron. El Colectivo Profesional de Policía Municipal y Empleados Públicos (CPPM) ha sacado una nota de prensa que es una declaración de guerra total al comisario Antolínez. Y lo han hecho con todo lujo de detalles en 9 puntos (que publico literalmente para que no digan que me invento nada) que no tienen desperdicio y en los que denuncian:
- La desconexión existente entre el comisario y toda la plantilla, desconociendo el funcionamiento y haciendo oídos sordos del sentir de la plantilla, la descoordinación y malas relaciones con los mandos de la jefatura y los jefes de servicio de cada turno.
- El buen ambiente laboral y el funcionamiento de trabajo efectivo de esta plantilla se ha visto gravemente afectada en tan solo 3 meses, desde la llegada del nuevo jefe de esta policía, vamos que le ha faltado tiempo para cargarse el buen ambiente laboral y provocar una desmotivación brutal a la plantilla.
- Los problemas que el comisario ha generado con el departamento de RRHH y la falta de respeto al trabajo realizado por estos, la superioridad y la prepotencia en su hacer con estos departamentos.
- La mala gestión, el desconocimiento absoluto de los problemas de la plantilla y del municipio de Pozuelo, el no presentar un proyecto propio, no saber realizar una restructuración o la publicación de las vacantes libres en unidades y turnos que han quedado cojos por las jubilaciones, “habrá que darle una vuelta”.
- Despojar de autoridad a los mandos y jefes de servicio con la aplicación de sus órdenes y directrices tomadas de manera unilateral para la concesión de días de libranza, aplicando mínimos de servicio contando bajas y libres acuerdos y su famosa orden limitando las contestaciones a 48 horas, atacando a la conciliación familiar de los compañeros. Ya se están dando casos en fines de semana en los que hay hasta 6 patrullas de servicio, componentes en sala más el mando correspondiente y los policías no pueden librar, SON TAN NECESARIOS 6 PATRULLAS UN DOMINGO ??????, a esto sí que habría que darle una vuelta y tal vez dos.
- La paralización de la plaza de inspector por parte del comisario, a falta únicamente de nombrar un tribunal por el mismo y a la vez poner la excusa que la plaza está paralizada por problemas de personal, mientras recursos humanos le ha requerido hasta en tres ocasiones el nombramiento de ese tribunal, pero habrá que darle una vuelta.
- La obligación de la realización de una hoja de ruta en papel, ya obsoleta, desaconsejada por todos los mandos, fiscalizando el trabajo de cada policía a bolígrafo y papel, cuando todo el trabajo queda registrado informáticamente en Gespol o administrativamente a través de informes o denuncias (gastó de papel absurdo).
- Hablar de temas sindicales en los pases de lista de los turnos de trabajo, comentando que se está avanzando en la creación de una bolsa de horas de la que no han puesto propuesta alguna sobre la mesa. Entendemos que para el comisario la bolsa de horas es sacar horas viernes y sábado para sus servicios especiales, pero nunca para apoyar o reforzar aquellos turnos en los que hay una falta de personal.
- Por todo lo arriba expuesto, el concejal solicita que le presentáramos por escrito y por registro todos estos puntos, escrito que ha sido presentado oficialmente con fecha 09 de marzo de 2024.
¿Y ahora qué hacemos, Chencho?
Creo que, como las apuestas pasadas apenas estaban 2 a 1 a favor del sindicato y han dado pocos dividendos, ya se han abierto otras en las que se apuesta por el tiempo que durará Antolínez como comisario. Y estas sí que, para empezar, prevén buenos beneficios ya que cuentan con la soberbia del comisario para aguantar…
(Yo he puesto cinco euritos a que dimite en verano y otros cinco a que no se come el turrón. Había que asegurar)
Juan Manuel Sánchez






