Misteriosas chapuzas en la Colonia La Cabaña/Montegancedo: Los técnicos del Ayto. son tan “listos” que creen que ensanchan las calles al pintarle las líneas de aparcamiento

Estimado director:
Como si de un asunto de Cuarto Milenio se tratase, desde fin de este mes de enero pasado al 7 de febrero han sucedido fenómenos extraños y misteriosos en las calles de la Colonia-Urbanización La Cabaña/Montegancedo.
Un día te levantas y descubres que tu calle de doble sentido pasa a ser de sentido único. Bueno, no me parece mal puesto que la urbanización es cuadrada y puede funcionar bien, como lleva operando desde antaño en el Bario de Salamanca, en Madrid centro.
Sin embargo, no contentos con hacer esos cambios sucede lo siguiente:
El día 29 de enero pusieron unos carteles en algunas farolas de la calle. Eran folios A4 pegados con celo, que debe ser la nueva técnica señaladora de la concejalía de Embellecimiento. Menos mal que no llovió. Los folios decían que no se podía aparcar por trabajos en la calle.
Todos los coches fueron retirados como buenos vecinos que somos pero, desde las 08:00 hasta las 17:00, horas en las que se suponía iban a trabajar, no ocurrió nada destacable . Vamos que no trabajó nadie.
Al final del día los carteles cambiaron su contenido y pasaron del día 29 al día 30 de enero, iba a ser el de la nueva prohibición. Y ya iban dos días.
A primera hora, la calle Guipúzcoa (calle afectada cerca de mi domicilio) estaba pintada en ambos lados de la acera, sin cajas verticales, sólo las líneas horizontales. No entendíamos nada.
A los dos días, volvieron y pintaron el cajeado de las plazas. Dirección única y los dos laterales, aparcamientos.
La pregunta que nos hicimos los vecinos de la calle fue sobre quién tendría tan brillante mente que no cayó en que si una calle es de dos direcciones y se aparca en ambas aceras, el BUS no cabe… Pero si hacemos la calle de un solo sentido y permitimos aparcar en ambas aceras, ¡Oh, que misterio!, la calle, debió pensar el genio, se expandiría!!! Seguro que ensanchaba…
Pues bien, al siguiente día los vecinos aparcaron donde estaba recientemente pintado y ya permitido, es decir, en ambos lados de la calle… Lógicamente el BUS no pudo pasar y tuvo que llamar a la grúa para que retirase coches porque no cabía.
Después de esta chapuza, el día 7 de febrero volvió la cuadrilla pintora-chapuza y se puso a borrar las líneas que previamente habían pintado en una de las aceras. Y, señoras y señores, las líneas desaparecieron como si de una campaña de marketing de Griselda se tratase.
Ahora estamos como antes. Tenemos los mismo aparcamientos pero la calle solo tiene un sentido. Y creo que la calle goza de esa cualidad que algunos de los concejales de nuestro ayuntamiento carecen.
No es que haya costado mucho este fenómeno paranormal a las arcas del municipio, pero creo que el dinero está para invertir, no para malgastar…
ACYDO POZUELERO






