Cuento de Navidad basado en la foto de unos músicos en la Plaza del Padre Vallet que simboliza el Réquiem por una excelente idea para Pozuelo que se cargaron unos pocos listos

Erase una vez en el Gran Pozuelo de Alarcón, cuando yo creía que esta ciudad aún tenía solución. Que la cosa solo era cuestión de voluntad política. De imaginación, de trabajo y de ganas de transformar la ciudad… De algo que acabase con los Mil Pozuelos, esa Federación de Urbanizaciones que tanto daño le lleva haciendo desde hace 14 años…
En aquella época, entre otras propuestas, en El Correo de Pozuelo, creamos una idea política llamada Pozuelo Prestigio. No era un eslogan como creen algunos. Era una idea paraguas sobre el modelo de ciudad que queríamos y bajo la que meter sus cuatro grandes fortalezas: La Cultura, el Medio Ambiente, el Deporte y la Universidad. Solo cuatro. Tiene más pero ya habría tiempo de destacarlas. Creo que he hablado aquí, en esta misma columna, muchas veces de ello.
En aquel tiempo, entre las propuestas culturales que hacíamos de Pozuelo Prestigio estaba “Pozuelo, Ciudad de la Música”. Y es que, por razones laborales tuve que trabajar cinco años en la Comunidad Valenciana, donde la música forma parte de su idiosincrasia (tiene más de 400 bandas) y conozco bien su importancia en la cultura valenciana.
Y, como en Pozuelo hay tres grandes bandas (La Lira, La Unión y la Ynseparable), algo inusual en una ciudad de la Comunidad de Madrid (aparte de otras instituciones musicales), era bueno crear una idea político-cultural de la que los vecinos se sintieran orgullosos y se empezase a acabar con el susodicho drama de los Mil Pozuelo.
Era fácil. Se trataba de, manteniendo la independencia de cada banda, potenciar la idea de que Pozuelo de Alarcón era la Ciudad de la Música por excelencia. Y pensamos la estrategia a seguir…
Y mientras andábamos trabajando en el proyecto, un día, hace varios años (no recuerdo ahora porque han atacado tanto al periódico que posiblemente hayan borrado las referencias), vimos que unos pocos jóvenes de la Banda Sinfónica La Lira se juntaron el 23 de diciembre, junto al cutre-abeto de Navidad que ponía Quislant en la Plaza del Padre Vallet, y empezaron a tocar…
Por que sí… Porque era Navidad…
Era una foto desangelada pero aquellos chicos, posiblemente sin querer, habían tenido una idea maravillosa con la que empezar a crear Pozuelo, Ciudad de la Música…
La idea consistía en que, a partir de aquel año, todos los días 23 de Diciembre, las tres bandas de Pozuelo se unieran en la Plaza del Padre Vallet para tocar “Noche de Paz”… Ese villancico y los que hiciese falta.
Sería una imagen fantástica para Pozuelo que crecería cada año ya que, cada Navidad, se iría invitando también a todos los vecinos que fuesen músicos y a todo el que quisiese venir del Noroeste de la Comunidad a tocar “Noche de Paz”… Por supuesto, solo era una idea a desarrollar detenidamente con tiempo…
Y como andaba ilusionado con la idea, hablé con algún dirigente de La Lira, sin esa gran banda sinfónica sería imposible ponerla en práctica… Se me dijo que la estudiarían… Yo sabía que no harían nada porque el problema de los dirigentes de la Lira es que son muy soberbios y ellos no creían en la idea de “Pozuelo, Ciudad de la Música” sino en la de “Pozuelo, ciudad de la Lira”. Nada de compartir con las demás… ELLOS se creen los elegidos y no quieren compartir sus excelentes subvenciones… Les suele pasar a los que se creen muy buenos…
No me contestaron nunca… Pero ellos, como supongo que se creían autores de la idea, han seguido sacando, cada Navidad, a un grupito de jóvenes a tocar junto al árbol de la Plaza del Padre Vallet… Este año, cada día un grupito distinto…
Y ahí están… Sin vida. Tocando para nadie. Sin saber siquiera por qué lo hacen… Bueno sí, dicen que a beneficio de Cáritas para justificarse a sí mismos…

Hubiera sido un acto apoteósico que, con seguridad, sería cubierto, incluso, por medios de comunicación nacionales y le hubieran dado a Pozuelo algo más que esa falacia de que es la Ciudad de los Ricos…Pozuelo sería La Ciudad de la Música.
Y a partir de ese acto, crecer culturalmente que hay mucho por hacer…
No quisieron.
Ni siquiera quisieron participar en la idea de Pozuelo Prestigio…
Y ahora tratan de vender un acto que solo simboliza un triste Réquiem por una excelente idea que hubiera terminado siendo un maravilloso Cuento de Navidad…
Y colorín colorado, la historia de esta cutrez se ha acabado…
Amén .
El Capitán Possuelo





