Los sindicatos exigen el cese urgente de la circulación entre Atocha y Recoletos: el mantenimiento «es deficiente» y «falta inversión» tras el tercer descarrilamiento en doce días

Un riesgo «grave e inminente para las personas trabajadoras y los pasajeros». Los sindicatos han exigido este viernes al Ministerio de Transportes el cese de la circulación «por la vía de urgencia» de los trenes entre Atocha y Recoletos, tras el tercer descarrilamiento en apenas doce días.
El Sindicato de Maquinistas Ferroviarios, Semaf, culpa de los «múltiples accidentes ocurridos» a un «deficiente mantenimiento» de la infraestructura. También a la «falta de inversión» en la red destinada a la circulación convencional, y señala directamente a Transportes y al gestor ferroviario Adif.
Por todo ello Semaf, junto al Comité General de Empresa del Grupo Renfe, reclama la paralización total de la circulación en dicho tramo, clave para el funcionamiento de la red de Cercanías en Madrid capital y también para varias líneas de Media y Larga Distancia.
Los sindicatos se suman así a la reclamación de la Comunidad de Madrid, que culpa a Transportes. En lo que va de año los incidentes superan los 700, de ahí que desde el Ejecutivo de Isabel Díaz Ayuso se acuse a la cartera que hoy gestiona Oscar Puente de «dejadez» y «maltrato». El propio Puente anunció esta semana una investigación entre acusaciones cruzadas por un supuesto boicot, luego desmentidas.
Anoche, por tercera vez en menos de 12 días, se produjo un nuevo descarrilo de un tren de cercanías con 60 pasajeros a la entrada de Atocha. El pasado 26 de noviembre, un Talgo procedente de Almería descarrilaba con 37 pasajeros a bordo en la entrada a la estación de Atocha, dentro del túnel que lleva a la estación de Recoletos. Y, posteriormente, el 5 de diciembre, un tren de cercanías con 180 pasajeros descarrilaba en el mismo punto de la infraestructura ferroviaria.
«Se está desatendiendo (con un servicio deficiente) la red ferroviaria Convencional que es la que, con los trenes de Cercanías, presta servicio a la mayor parte de la demanda de transporte ferroviario; quienes necesitan moverse dentro de un núcleo urbano y entre poblaciones de su entorno, para llevar a cabo las necesidades del día a día, que la utilizan como medio principal de transporte», aseguran desde Semaf. Todo ello, con el traspaso de la red a las comunidades autónomas puesto encima de la mesa por el nuevo Ejecutivo de Pedro Sánchez a cambio del apoyo de ERC.




