Un lector pregunta quiénes eran las chicas que se colaron en el concierto de Abraham Mateo y quién le dio la orden al empleado para que se saltasen la cola de entrada mientras diluviaba

Sin duda, la tendencia de algunos políticos al caciquismo empieza a ser habitual…
Pregunta de lector:
“Hola Sira:
He leído en vuestro periódico el escándalo de la Zona VIP que montó la alcaldesa en el concierto de Taburete… Y te escribo porque algo, a mi entender, peor ocurrió en el concierto de Abraham Mateo el sábado día 2…
Llovía a mares y la cola para entrar a la carpa era interminable. Yo estaba en ella y puedo decir que la gente estaba bastante cabreada porque la cola no avanzaba… Pero, de pronto, un grupito de 12 o 14 jovencitas (no vi bien si iba algún jovencito) acompañadas de un empleado se colaron en la carpa sin respetar la cola…
La sorpresa fue mayúscula y la gente empezó a lanzar improperios y estuvo a punto de saltar todo por el aire…
Según tengo entendido, fue una de las autoridades del Ayuntamiento (no sé si algún concejal o la propia alcaldesa) la que mandó a aquel tipo que se saltase la cola con las chicas…
Y me gustaría saber quiénes eran esas jóvenes y, si es posible, quién dio la orden de colarlas… Porque me parece un escándalo, una desconsideración y una falta de respeto con los que allí nos estábamos mojando a pie firme…
Entiendo que la jovencitas no tenían culpa pero sí quien mandó que se hiciera aquel atropello… Allí dieron nombres y apellidos de quien dio la orden pero no los diré. Prefiero contároslo y que vosotros investiguéis…
Mira a ver si alguien os cuenta quien tiene madera de cacique… Por nada. Solo por ponerlo colorado. O colorada.
Gracias. Sois el único freno a esta panda de aprendices de autócratas…”
Respuesta de Sira:
Gracias por su consideración. Nos anima a seguir.
Habíamos oído algo de esa cacicada pero no hemos sabido quien dio la orden ni quiénes eran las jovencitas…
Es una pena que usted no les hiciera una foto… Con ella habríamos reconocido al diligente empleado (aunque por lo servicial, lo suponemos) y hubiéramos deducido quién dio la orden… La persona de verdad culpable. El tipo obedecía y las chicas encantadas…
Aunque mal ejemplo aprendieron esa noche…
Sira






