Paloma Tejero debe dimitir como alcaldesa de Pozuelo por usar torpes mentiras en el simple nombramiento de directores generales y perder la credibilidad y dignidad que le exige el cargo

Qué mal, Paloma… Qué mal…
Lo tenías todo a favor… Todo a favor. Pero no ha estado a la altura política exigida y ahora debería asumir las consecuencias políticas correspondientes…
No había ninguna necesidad de que usted hiciese trampas en algo tan sencillo y reglado como es el nombramiento de directores generales en Ayuntamientos regidos por el Régimen de Gran Población y las ha hecho. Aposta. Dolosamente. Y eso la inhabilita para ser la alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón porque es intolerable y porque ha perdido la confianza política de los contribuyentes… Y, lógicamente, la confianza de sus votantes y del propio Partido Popular que la trajo.
Esta ciudad está, desgraciadamente, muy sensibilizada con la falta de seriedad política de sus gobernantes, por llamarlo de alguna manera. Ha sufrido demasiado. Y con la llegada de Paloma Tejero, tras 8 años de un castigo innecesario por parte del PP, los vecinos creíamos que se abrían las ventanas políticas y que, por fin, se iba a recuperar esa confianza en sus autoridades que necesitaba… Lo pasado, pasado estaba.
Pero no ha habido forma. La confianza política de los vecinos es muy frágil y, sin haber pasado dos meses, ya se ha quebrado.
La alcaldesa de Pozuelo tenía esa confianza política pese a presentar una lista electoral impropia y un programa electoral absurdo por tópico… Daba igual. Los vecinos de Pozuelo estaban tan cansados de aquellos indigentes políticos a tres centímetros de los dictadorzuelos que habían padecido que la llegada de Paloma Tejero era un rayo de esperanza…
Pero…
Pero en Pozuelo siempre hay un pero…
Pero desde el minuto uno se le empezaron a ver maneras raras tirando a altaneras… Y vino la estructura de Gobierno que, como era caótica, empezó desde el minuto uno a mostrar una desorganización impensable… La mayoría de los concejales andan aún perdidos y lo demuestran a diario… Alguno, incluso, irresponsablemente…
Y la nueva alcaldesa de Pozuelo (quiero suponer que mal aconsejada por gente de la yerba mala que aún sigue pastando en el Ayuntamiento de Pozuelo) empezó a hacer (aparte de fotos absurdas) cosas raras como eran Juntas de Gobierno Urgentes o Plenos Extraordinarios y Urgentes sin necesidad… Todo ello, además, dentro de un oscurantismo de boca de lobo por capricho ya que todo era legal o eso se suponía. Era, clararamente, un oscurantismo heredado de aquellos políticos menores que solo vivían para ocultar sus vergüenzas…
Y un día, a traición y con “agostosía” (en definición acertada de un lector), metió la mano en la hucha de los pozueleros y sacó 10 millones de euros para pagar los desmanes y caprichos de Quislant y Oria (sin el más mínimo reproche). Millones que había que unir a los que en febrero ellos habían sacado (otros 5 millones de euros) para lo mismo…
(Y hay un rumor en el Ayuntamiento que asegura que se esperan rescatar más millones de euros del Remanente de Tesorería para más blanqueo de aquellos inefables alcaldesa y vicealcalde… Que esto no ha acabado ni mucho menos)
Pero era igual, estamos en Agosto y en Pozuelo. Y no pasa nada, ¿verdad, alcaldesa? En septiembre fiestas y a otra cosa, mariposa… Política ramplona de malos políticos.
Y en esa impunidad política del todo vale, Tejero se lanzó a nombrar directores generales porque, insisto, en Pozuelo nunca pasa nada. Lo dice todo el mundo. Tenía prisa y se saltó la obligatoriedad de la publicidad y la concurrencia de esos nombramientos.
Era cosa de esperar un mes y medio y hacerlo legal pero alguien tenía prisa por cobrar y a Tejero, otra vez, la gente de la yerba mala del Ayuntamiento le dijo que se podía saltar la ley basándose en una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Asturias. Una sentencia que trataba sobre un complemento de destino de unos directores generales pero que podía servir para los propósitos de la alcaldesa. Qué más daba. Una sentencia anterior, dicho sea de paso, a las leyes actuales que regulan el nombramiento de los directores generales en los municipios regidos por el Régimen de Gran Población y que, además, en 2022 había revocado el Tribunal Supremo… Había revocado ya el TS, repito. Pero Tejero tragó. Tenía prisa.
Y la prisa solo es buena para los ladrones, los malos toreros y los políticos menores.
Y, en su soberbia, Tejero no escuchó lo que El Correo de Pozuelo y sus lectores decían… Ego sum qui sum. Como Quislant. Igualita.
¿Quién le ha engañado, señora Tejero?
Sería bueno conocer a esa persona con nombre y apellidos porque esto es una presunta prevaricación administrativa. O algo más. ¿Trilerismo político, tal vez?
En cualquier caso, es un escándalo político de primer orden…
Es posible que la “nombrada” Miriam Rabaneda esté encantada y le dé igual su nulidad. A fin de cuentas, ahora la han dejado políticamente colgando de la brocha y su ego necesita el cargo y la pasta…
No sé pensará la “nombrada” Noemí Lera sobre el tema porque no tengo referencia de su ética política pero no creo que la “nombrada” Tamara Pardo, presidenta de la Asociación de Interventores y Auditores del Estado, acepte ser nombrada de manera tan tranfullera… Se juega demasiadas cosas… Lagarto-lagarto.
Y le diré una cosa más, alcaldesa, el nombramiento de estos directoras generales (más el que volvió a nombrar en la JGL de ayer, en un nuevo acto de soberbia y altanería de primer orden) es lo de menos. El problema es lo que significa.
Y significa que usted no es digna de ser alcaldesa de Pozuelo de Alarcón.
No lo es. Y bien que lo siento.
Ya no la creeremos más. Y Pozuelo de Alarcón tiene muchos problemas. Y muy graves…
¿Qué va a pasar ahora con el Urbanismo? ¿O con Medioambiente? ¿O con ARPO? ¿O con el Colector de ARPO? ¿O con Montegancedo? ¿Incluso, con el Barrio de los Elementos?
¿Creeremos en la legalidad de todas las decisiones que usted tiene que tomar o pensaremos que están basadas en una legalidad torticera, buscada con dolo, para tratar de engañar a los vecinos de Pozuelo?
NO. No la creeremos.
Ya no la creeremos más… Ha perdido la confianza política de los contribuyentes de Pozuelo y debe dimitir…
Por dignidad y responsabilidad política, dimita…
Amén.
El Capitán Possuelo






