Sigue la aplicación de la Ley de Memoria Guerracivilista: Los restos de José Antonio Primo de Rivera (fusilado por el Gobierno de la República) se exhumarán el lunes del Valle de los Caídos

El Gobierno de Pedro Sánchez realizará la exhumación de José Antonio Primo de Rivera el próximo lunes 24 de abril de la Basílica Mayor del Valle de Cuelgamuros, antes conocido como el Valle de los Caídos.
La familia del fundador de la Falange ya había solicitado al abad del Valle de los Caídos y a la Dirección General de la Consejería de Salud de la Comunidad de Madrid la exhumación de los restos mortales.
Este proceso forma parte del cumplimiento de la Ley de Memoria Democrática, por lo que será Moncloa quien se haga cargo de todos los gastos, estimados en unos 8.000 euros.
El Gobierno ya anunció la intención de exhumar los restos cuando entrara en vigor la Ley de Memoria Democrática, que fue aprobada por el Senado de forma definitiva en noviembre. Una vez sean exhumados los restos del fundador de la Falange, la familia decidirá dónde serán depositados los restos. José Antonio Primo de Rivera recibirá sepultura «en un cementerio sagrado de acuerdo con el rito católico».
La familia solicitó el pasado octubre esta exhumación por medio de un comunicado, donde pidió llevar el proceso en la intimidad: «El proceso de exhumación debe permanecer y permanecerá dentro de la estricta intimidad familiar». Sin embargo, criticó la decisión del Ejecutivo: «José Antonio seguirá manteniendo el sitio preeminente que le corresponde en la memoria de muchos españoles y no podrá ser objeto de más humillaciones».
También recordó que este traslado sería el cuarto que se produce desde su muerte en 1936, «y su nuevo enterramiento sería el quinto de su mal llamado eterno descanso». Por último, tuvo muestras de agradecimiento: «Sin más que añadir, y con laconismo Joseantoniano, queremos agradecer a todas las personas que con paciencia y respeto han esperado una respuesta por parte de la familia».
Los restos de José Antonio Primo de Rivera llegaron a la basílica de El Escorial en noviembre de 1939, procedentes de Alicante, donde fue ejecutado. Fue en abril de 1959, cuando se inauguró el Valle, cuando el dictador Francisco Franco invitó a la familia de José Antonio a trasladar sus restos al mausoleo.






