El fantasma de don Agustín, a propósito de las piscinas pozueleras, le suena que, en ‘illo témpore’, el concesionario tenía que hacer una piscina en el Polideportivo Valle de las Cañas

El calendario no engaña.
No, no engaña. Falta todavía más de una semana para que cambiemos de estación y de comienzo el verano y ya tenemos encima la primera ola de calor del año.
Esto es un sinvivir.
Me asomo a una de mis ventanas y veo que el sol cae inmisericorde sobre la cercana plaza del Padre Vallet. Pocos, muy pocos, se atreven a atravesar la plaza y cuando lo hacen, buscan desesperadamente alguna de las pocas zonas de sombra que hay.
Es natural. Hay horas en las que es aconsejable quedarse en casa huyendo de la canícula.
No se si será cosa del tan cacareado “cambio climático”, pero cada año la época de calor se alarga cada vez más.
Menos mal que hay sitios, como sin duda lo es esta villa, en los que las autoridades trabajan denodadamente para aportar soluciones a las incomodidades que las altas temperaturas ocasionan a los vecinos.
Ya se sabe que en Pozuelo hay muchas urbanizaciones y viviendas unifamiliares que cuentan con piscina privada. Pero eso no es obstáculo para que desde la Casa Consistorial se haya hecho todo los posible para que el municipio cuente con varias piscinas municipales que puedan ser utilizadas por aquellos vecinos que no cuenten con las privadas.
Hasta hace poco únicamente estaba la del polideportivo Carlos Ruiz. Una piscina ya añeja que necesitaba una gran reforma pero que, por circunstancias, no se había podido acometer. Pero la administración, siempre atenta a las necesidades de los vecinos, decidió resolver el problema y dispuso todo lo necesario y, con total eficacia, se abre el próximo sábado.
Con motivo de esta apertura recuerdo que también se había programado otra piscina municipal, al aire libre, en la Ciudad Deportiva Valle de las Cañas que tenía que ser construida por la empresa concesionaria.
Se trabajó con ahínco para que esto fuese así y antes del plazo límite que se le había fijado a la empresa, la piscina estaba lista para el uso y disfrute de todos los vecinos que así lo deseasen.
Si, ya se que es obligación de los ayuntamientos llevar a cabo una buena gestión de lo público. Pero, aunque sea una obligación, siempre es de justicia poner de relieve el ingente trabajo que es necesario llevar a cabo desde la administración para conseguir unos buenos resultados.
Es, sin duda alguna, esa buena gestión municipal la que ha propiciado que, ahora que empieza a apretar el calor, en esta villa todos aquellos que necesiten y quieran darse un chapuzón en una piscina municipal no tengan ningún problema en hacerlo.
Eso de refrescarse debe de estar al alcance de todos.
Don Agustín “el Fantasma del Torreón”
Postdata:
(Bueno, ahora que lo pienso, a lo peor no es como lo he contado)






