Susana Pérez Quislant, que ya no sabe cómo ocultar su drama político-personal, hace el ridículo publicando un mensaje impropio de una alcaldesa del Gran Pozuelo en Instagram

La alcaldesa de Pozuelo Susana Pérez Quislant está desesperada. No soporta la crítica de un pequeño periódico dirigido por un periodista jubilado al que despreció siempre (puto viejo), pero que se ha convertido en la única oposición política de la villa… Y ELLA eso no lo soporta…
Un periódico, por cierto, que según ELLA presume no lee nadie… Le pasa como a su protector Teodoro García Egea con el libro de Cayetana Álvarez de Toledo (salvando las distancias) que también presume que no lo leerá nadie… (Dios los cría y ellos se juntan en la torpeza)
Y ante esa impotencia proverbial de no poder destrozar a quien la critica y viendo, además, que no doblamos la cerviz ante su “poderío”, no ha podido evitar publicar este mensaje en Instagram…

Por si no se lee bien, éste es el texto…

No tiene desperdicio… Pero no voy a hacer comentario alguno. Ni siquiera analizaré el texto gramatical o sintácticamente. “Felicidades a mi”, dice esta analfabeta funcional. Sin duda, en esas frases se resume su indigencia cultural…
La foto, por otra parte, es penosa y tampoco la voy a analizar. Solo diré que usar una foto familiar (luego se queja) para atacar a un periódico que la critica es bastante mezquino. Pero ¿qué otra cosa se le puede pedir? ELLA es el paradigma de la miseria ético-política en que se ha convertido el PP en general, el PP de Pozuelo en particular y, desgraciadamente para todos vecinos, el excelentísimo Ayuntamiento de la Villa…
Si será torpe esta mujer que piensa que esta catetada nos va a molestar. Y lo hace el marido con el dedo levantado asintiendo, con su cabecita sobre su hombro en actitud amorosa, con el conmovedor chusco de pan encima de la mesa y con el vino en las copas en una ciudad que, en este momento, su Ayuntamiento está en campaña contra el alcohol… Es una foto ejemplarizante…
No, alcaldesa, no… No nos molesta. Nos enorgullece saber que un simple periódico local sin financiación pública (nos tiene castigados) y con el Gobierno prevaricando contra él (ni siquiera figura en la lista de medios de comunicación de la web del Ayuntamiento), es capaz de ponerte al borde de un ataque de nervios… Familia, incluida.
Por cierto, ¿quién pagó esa comida familiar?
Por saberlo…
En medios políticos y vecinales se dice que, presuntamente, esta familia es muy aficionada a la cosa esa del “sinpa”…
Pese a ganar 140.000 euros al año, que ya les vale.
Saludos cordiales…
Juan Manuel Sánchez






