Los trenes del 11-M: Aproximación a cada uno de los misterios de aquel terrible atentado y la extraña, urgente y masiva retirada de material probatorio 24 horas después de la masacre

Hace unos días, movido por una foto de la huelga de Renfe publicada en este periódico, escribí un artículo referente a lo ocurrido el 11-M con el único tren que, misteriosamente, se salvó del desguace y sigue hoy día circulando por la red. Entonces escribí que ese asunto “podría ser objeto de varios artículos dedicados a cada uno de sus grandes misterios”, y mi intención es ahora abordar la escritura de esos artículos.
Pero creo que es necesario, antes de entrar en lo ocurrido con ese tren concreto, tener una visión general sobre lo ocurrido con todos los trenes del 11-M tras el atentado, y ese es el objeto del presente artículo y de los próximos.
Recordemos: Sobre las 7:40 del 11 de marzo de 2004, un criminal comando terrorista atacó 4 trenes de cercanías que se seguían, uno tras otro, desde Alcalá de Henares hacia Madrid Atocha. Cada tren estaba formado por 6 coches. El primer tren sufrió 3 explosiones cuando se encontraba estacionado en Atocha, un cuarto artefacto fue descubierto en el coche de cabeza y fue hecho explotar de forma controlada por los artificieros Tedax. El segundo sufrió 4 explosiones cuando se acercaba a la estación de Atocha, y estaba a la altura de la calle Téllez. El tercero sufrió 2 explosiones cuando acababa de arrancar en la estación de El Pozo. El cuarto sufrió una única explosión cuando estaba detenido en la estación de Sante Eugenia. En total pues, 11 explosiones, una de ellas provocada y controlada por los agentes Tedax.
DESTRUCCIÓN INICIAL DE LOS FOCOS DE EXPLOSIÓN
Desde el primer momento alguien se puso en marcha para destruir los primeros elementos de prueba del 11-M, pues no de otra manera se puede interpretar la masiva retirada de material probatorio de los trenes que se empezó a realizar 24 horas después de la masacre. Ese material inmediatamente retirado es el que un año después, cuando hacía tiempo que habían desaparecido todos los trenes menos uno, cuatro peritos de Policía Nacional y Guardia Civil citaban en su informe pericial conjunto de la siguiente manera[1]:
Todas las explosiones produjeron, en torno al punto donde estaba colocado cada artefacto, una zona en la que los efectos fueron devastadores, tanto en las personas que allí se encontraban, como en el mobiliario de los vagones (asientos, revestimientos interiores, ventanas, puertas...). El estudio de estos efectos, junto con los resultados de los análisis químicos realizados, es determinante para establecer la cantidad y tipo de explosivo utilizado en cada artefacto
Pues bien, todo ese material tan determinante fue retirado por toneladas en las 48 horas posteriores al atentado con destino desconocido. Prueba de ello son las fotografías que se publicaron de esos trenes, alguna de ellas incluida en el propio informe conjunto. Yo mismo fui testigo de ello, pues vi el estado en que salía de la estación, a las 8 horas del día 12, el tren de Atocha, en el comienzo de su difícil retirada hacia la estación de Santa Catalina, lugar en el que, pocos días después, fue desguazado.
[1] Folio 7 del informe pericial conjunto


El tren atacado en Atocha sale de la estación, a primera hora de la mañana del día 12, despojado del material que, según los peritos policiales, era determinante para establecer la cantidad y tipo de explosivo utilizado en cada artefacto.
Continuará…
Carlos Sánchez de Roda





