El Fantasma de don Agustín está “pasmado” ante la nueva campaña que va a lanzar la alcaldesa Quislant para vender una nueva idea de Pozuelo que no tenía el programa electoral

Las campanas de la vecina iglesia parroquial están ya anunciando la proximidad de las fiestas patronales de la villa. Unas celebraciones que, otro año más, se ven alteradas por la presencia entre nosotros de ese ente minúsculo que ha conseguido trastocar casi todas las costumbres más arraigadas.
Y digo casi todas, porque he podido comprobar que ese maldito “bicho” no ha sido capaz de desterrar de nuestra villa la publicación de ese boletín de propaganda oficial que, los de aquí dentro, se empeñan en llamar revista municipal y que deberían denominar, a fuer de ser más objetivos, revista gubernamental.
He de confesar que, por razones de salud mental, no suelo hojear, ni menos leer, la mencionada revista. Bastante tiene uno ya con ver y escuchar cuanto aquí sucede como para encima ponerse a analizar lo que en ella se escribe. Sería como dar pie a tener que ser ingresado, de forma irremediable, en una casa de reposo.
Pero esta vez lo he hecho y ahora puede definírseme como un “fantasma pasmado”.
Ya se sabe que la política es, en buena medida, el arte de la apariencia. Pero es que lo que aparece en esas páginas de la revista de septiembre es de no parar de reír para no ponerse a llorar. Por lo que he leído, las mentes sesudas del equipo de gobierno van a poner en marcha una campaña publicitaria en la que el eslogan va a ser: “Pozuelo, la ciudad donde quieres llegar”, para la que ya cuentan hasta con un “logo”.
En esa campaña, ¡cómo no!, se venderá otra vez lo de la ciudad con más zonas verdes, pero se ocultará el estado de abandono en que se encuentran algunas de ellas como el Parque Forestal Adolfo Suárez, y Cárcavas. Se promocionará la sostenibilidad, pero se seguirá poniendo en riesgo zonas como Montegancedo o el Monte del Pilar.
Se hablará de ciudad dinámica y moderna, pero se seguirá sin abordar con profundidad la imprescindible revitalización de los cascos históricos que parecen estar obligados a seguir en un permanente estado de decadencia, tanto económica como social.
Se hablará de la oferta de ocio y cultura, pero se seguirá con la actual política de falta de protección de nuestro patrimonio cultural e histórico y de nulas iniciativas para satisfacer las necesidades de esparcimiento de los más jóvenes.
No sé porque, pero lo de la esta campaña me parece que tiene toda la pinta de una huida hacia adelante. Que es, ni más ni menos, que un claro reconocimiento de que se llevan ya muchos años sin hacer nada por el futuro de nuestra villa. Algo que sabíamos muchos, pero que los que mandan no se atrevían a reconocer.
Pero lo que más asombro causa de todo esto, es que han necesitado hacer un estudio externo para conocer la situación del municipio y para saber que política deben llevar a cabo.
¡Han necesitado un estudio externo para saber que hacer en la villa!
¿No tenían, cuando se presentaron a las elecciones un programa electoral?
O es que, ¿no tenían entonces, como ahora, las ideas claras?
Al final te das cuenta de que quieren vender a Pozuelo, como ciudad a donde querer llegar, pero se han demostrado incapaces de saber y tener claro, el Pozuelo del futuro al que hay que proponerse a ir.
Don Agustín “el Fantasma del Torreón”






