La precampaña electoral activa a los sindicatos ideologizados de la Policía Municipal de Pozuelo que se exhiben en el Mercadillo para vender indignidad profesional y acción política

La Policía Municipal de Pozuelo no tiene demasiadas razones para quejarse. Es cierto que tiene problemas de material y es cierto que el Gobierno de Pozuelo ha abandonado el cuartelillo de la calle San Juan de la Cruz, especialmente en lo relacionado con el frío y el calor.
Pero no deben quejarse ni de lo que cobran ni de lo que trabajan. Y menos en un momento como éste en el que fuera del cuartelillo no solo hace frío sino que diluvia.
Un policía municipal de Pozuelo que trabaja de día gana alrededor de 2.500€ al mes y trabaja apenas 110 días al año y un policía de noche gana, poco más o menos, 2.700€ al mes y trabaja 90 días al año. Ojo al dato, que diría el maestro García.
Dicho esto, debo añadir que la pareja Quislant-Oria (la más negada de la historia de Pozuelo) cometieron un error con ellos. Tras la mala gestión de los servicios jurídicos en relación a una denuncia de un policía para que le reconocieran el Nivel C1 de la administración, con la consiguiente subida de sueldo, la cosa se lió.
(Los servicios jurídicos del Ayuntamiento de Pozuelo son para echarles de comer aparte, dicho sea apelando al viejo dicho castellano)
El caso fue que, tras aquella denuncia, a alguien de la Asesoría Jurídica se le olvidó poner recurso a la sentencia y el policía ganó su reclamación.
A partir de ahí se fueron sucediendo errores políticos de la parejita Quislant-Oria y ahora se encuentran que tienen que subir el nivel y reconocerles la subida de sueldo con carácter retroactivo. Y estamos hablando, entre unas cosas y otras, de casi 1.150.000€, una pasta gansa y más en un año con el presupuesto hecho unos zorros a causa de la nevada y de la pandemia…
(Por la cuenta de la vieja es, más o menos, 200€ por agente y mes que resultan 2.400 por agente al año, que por 160 agentes es 384.000 € al año. Y como han pasado tres años desde que entró en vigor la Ley de Coordinación de policías locales de la Comunidad de Madrid, la cosa se va al millón y medio.
Esto sin contar con la pasta que le toca también al nuevo intendente y al resto de mandos, con lo que la suma sube un pico).
Pero no entro en ello. Si se les debe, que se les pague. Los vecinos ya votaremos la ineptitud de esta pareja de políticos-castigo.
Pero los policías municipales de Pozuelo cobran un buen sueldo (más que ninguna otra policía local en la Comunidad de Madrid y un sueldo escandaloso, además, si se compara con el de la Policía Nacional y la Guardia Civil) podrían entender que el horno no está para bollos.
Sé, porque me lo han dicho, que hay muchos agentes que creen que no es ahora el momento de reivindicarlo. Que, en el fondo, es una hucha lo que están haciendo. Porque pagar, pagarán. Y si no es este Gobierno insensato, será el siguiente pero, insisten, ahora no es el momento de exigir cuando estamos cerca de los 6 millones de parados y la economía en el suelo. Ahora esos policías prefieren ser algo solidarios.
Saben también que todo se arreglará negociando y ahora, con su actual sueldo, no lo necesitan. Pero si necesitan, en cambio, prestigio y sobre todo la confianza de los vecinos que son los que pagan la falla.
El problema es cuando los sindicatos policiales son políticos y no están de acuerdo. Están ideologizados. Y, claro, responden a consignas de sus partidos madre. Y más en campaña electoral. Y, ay amigo, entonces nada es suficiente para lograr sus objetivos políticos. Y en campaña electoral hay que hacer Agitprop (agitación y propaganda).
Y en eso es en lo que están en este momento algunos sindicatos de la policía municipal en Pozuelo. Da igual lo demás. Esa deuda les sirve.
Y, lógicamente, a estos sindicatos les ha faltado tiempo para obedecer a sus líderes de la izquierda ultra. Y estos señores policías han entrado también en la batalla política.
Y, sin encomendarse ni a Dios ni al Diablo y habiendo perdido la sindéresis, se han ido al Mercadillo de los sábados a vender indignidad profesional. De este modo hacen su campañita política contra la gran derecha de Pozuelo camuflada con que apenas cobran.
Están en su derecho, qué duda cabe, de manifestarse pero lo importante es que, de paso, cumplen el papel que les asignaron en la vieja batalla cultural de la izquierda…
Lo he dicho muchas veces en esta columna, la izquierda española durante muchos años ha puesto en marcha aquella máxima del comunista italiano Antonio Gramsci, padre espiritual de la izquierda socialista española actual y padrino de Podemos, que tanto daño ha hecho a España:
«La conquista del poder cultural es previa a la del poder político, y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados ‘orgánicos’ infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios”.
Y estos sindicatos policiales de Pozuelo forman parte de esa estrategia política. Y, por eso, convocadas las elecciones “vuelve la burra al trigo, que se dice en Castilla.
El cartel que pusieron el sábado en el Mercadillo es absolutamente ideológico y solo vende política e indignidad profesional. No tiene nada de sindical. Hubiera sido más completo que hubieran puesto en dicho cartel también cuánto ganan mensualmente, cuantos días trabajan y a cuánto asciende la subida que piden… Lo demás es demagogia política. De abandonados, nada. Más bien al contrario.

Es, claramente, un cartel de todo contra la derecha. Todo contra los ricos y en Pozuelo son ricos. Pero siempre en la línea de los Marqueses de Galapagar: Además de echar a los fachas que nos llenen los bolsillos.
(Por cierto, el cartel está mal escrito)
Mientras, Pozuelo sigue creciendo en inseguridad ciudadana…
OTROSI DIGO: Se supone que tendrían permiso para poner el tenderete…
El Capitán Possuelo






