Este caos en el que está sumido Pozuelo exige dimisiones inmediatas de su Gobierno: Se han manifestado incapaces para solucionarlo empezando por “Susana y el señor de Murcia”

Como muchos de ustedes recordarán, el gran Miguel Mihura escribió una obra de teatro llamada “Ninette y un señor de Murcia”. Una obra muy popular que fue llevada dos veces al cine.
“Andrés, un soltero murciano que regenta una librería y que no había salido nunca de su ciudad, decide aprovechar un dinero que le ha llegado como herencia y tomarse unas vacaciones en París. La capital francesa se le presenta como la idónea para relajarse, salir con chicas y no asumir responsabilidades maritales.
Y allí conoce a Ninette…”
No les contaré de qué iba pero ya se lo pueden imaginar. O sea, más o menos, lo que está ocurriendo en Pozuelo…
Cambien ustedes el nombre de Andrés por el de Paquito y a Ninette por Susana. Por Susana Pérez Quislant aunque les cueste cambiarla ya que en la Ninette en la versión película de José Luis Garci era Elsa Pataki…, dicho sea con todo respeto…
El caso es que el murciano Paquito Melgarejo ha montado más o menos en Pozuelo lo que Andrés montó en Paris… También ha montado una comedia en cuatro actos y del que, hasta ahora, solo se han representado tres y estamos ya en el cuarto:
-El primer acto fue la venta de una reunión llamada pomposamente “Supervisión de las medidas del Plan de Inclemencias Invernales” que quedó precioso. Pero terminó siendo un desastre… Por no haber no había ni la maquinaria quitanieves adecuada ni la sal ni la leche que le han dado al fastuoso y publicitado Plan de Inclemencias Invernales.
-El segundo acto fue la salida a escena en plan torera (dejadme sola) de la alcaldesa Quislant y aquello hizo que Pozuelo pasase a DEFCON 1. Peligro total.
Y en medio de voces (incluso se las pega a los vecinos que pagan su sueldo), improvisaciones y ocurrencias, la alcaldesa desde su casa y aconsejada por RRSS con arreglo a la mirada más o menos pícara de Roonie… Y empezó a dar órdenes como las puede dar un pollo sin cabeza… O, mejor, como Roonie espantando patos en el parque Alcalde Martín Crespo…
-El Tercer acto fue ayer mismo con el reparto de sal como gran medida solucionadora del problema de la nevada.
Lógicamente, se produjo otro cabreo de los vecinos. Aparte de que la sal ya no sirve porque no deshace la nieve (impide que se forme pero no la elimina) el lío volvió a ser monumental.
Primero porque se acabó y hubo vecinos que se quedaron con las ganas en la cola de muchos puntos expendedores…
Segundo porque hubo muchos otros vecinos que no pudieron salir de su casa a riesgo de romperse la crisma… Y hablo de los pozueleros que estaban a 300 metros de los dichosos puntos.
Y tercero porque hay muchos vecinos mayores que, aparte de romperse la crisma, se podían romper una cadera… Y eso si que es grave. Y, claro, se negaban a ir a por la sal. En otras ciudades del entorno, a los mayores se les ha llevado la bosa de sal a sus casas. Claro, son Ayuntamientos serios que saben cuántos ancianos tienen y saben donde viven…
Y, en este momento, se está representando el cuarto acto y último. En el que, señores, se exige dignidad política. Y esa dignidad política (ya que la Oposición sigue durmiendo) conlleva dimisiones.
DIMISIONES, sí.
Es un escándalo lo que está pasando en Pozuelo y las dimisiones son absolutamente necesarias…
La primera dimisión que la dignidad exige es la de la propia alcaldesa Susana “Ninette” Pérez Quislant (80.000 + 57.000 euros). A su incapacidad política en esta crisis hay que sumar los insultos a un vecino que la criticó. Intolerable.
La segunda dimisión que la dignidad exige es la del murciano Paquito “Andrés” Melgarejo (74.000 euros). No tanto por su culpa (él solo obedeció) como por la culpa de Susana y del autor o autores intelectuales del “Murcian Power”. Le hicieron, incluso, Teniente de Alcalde. Un crimen.
El chico es buena persona pero está desbordado por la realidad política (de hecho está desaparecido) y lo suyo es que vuelva a Murcia y abra una tienda de moda. Como la que montó Ninette cuando vino a España con su ´Andrés.
La tercera dimisión que la dignidad exige es la de Pablo Gil (74.000 euros). Lo de este teniente de alcalde es de aurora boreal. Lo que pasa es que no es fácil porque dudo que Pablo tenga dignidad política. El es un superviviente. El único Chico de Oro que queda en el Gobierno de Pozuelo (ha ganado ya más de un millón de euros de los pozueleros como concejal).
Y la cuarta dimisión que la dignidad exige es ex aequo (por igual, Magide) de el vicealcalde Eduardo Oria (77.000 euros) y la teniente de Mónica García Molina (74.000 euros).
Es cierto que ninguno ha estado en Pozuelo durante esta crisis pero, precisamente, por eso. No están en Pozuelo porque no han podido venir a la villa a causa de la nevada y esa es su culpa. Su gran culpa. Son concejales que ni siquiera viven en Pozuelo. La leche. Y su responsabilidad, lógicamente, en este estropicio es mucha:
Oria es el todopoderoso Vicealcalde y concejal Pozuelo 2030 con la importancia que esa estúpida concejalía tiene esta nevada. Aunque no creo que sea consciente. Dijo que sí porque a él que sería su concejal porque le da todo igual.
García Molina, por su parte, es nada menos que la concejala de Familia y de Servicios Sociales y, en este momento, es más necesaria que nunca…
En fin, que ya veremos en qué queda este cuarto acto y el final de la comedia… Me temo que la Oposición aplaudirá con las orejas…
Aunque, en este caso, más que comedia es una tragedia…
El Capitán Possuelo







Esto pasa cuando los puestos se dan a amiguetes y no a personas capacitadas. Ahora lo estamos pagando. Que pinta un chaval de Murcia gestionando la peor tormenta de nieve del último siglo? Este es el nivel del pp de Pozuelo y la alcaldesa quislant. El problema que está señora en las próximas elecciones volverá a ganar. Eso es lo realmente preocupante
Muchas gracias por su participación. Saludos