El Fantasma de don Agustín critica con dureza a un Vox Pozuelo que llegó al Ayuntamiento para abrir ventanas y lo único que ha hecho ha sido darle, sumiso, la mayoría absoluta al PP

¡No sé en qué están pensando!
No sé qué pasa por las cabezas de los concejales que componen la oposición de la corporación municipal. Tengo que confesar que han conseguido que cada vez esté más perplejo.
¡Ahí tienen, sin ir más lejos a los de Vox! Venían, según decían, a comerse el ayuntamiento, a poner patas arriba la administración municipal y a abrir las ventanas para airear este antiguo convento. Y de momento, y no gracias a ellos precisamente, las únicas ventanas que se han abierto son, por mor de la pandemia, las de los colegios.
No sé en qué estará pensando “el lazarillo”. Desde luego no en el futuro de su formación en esta villa. No sé si en el suyo, pero desde luego no en su partido, ni tampoco en el de Pozuelo. Los electores, sus votantes, están comprobando, actuación tras actuación, qué no dejan de ser sino más de lo mismo. Eso sí, con un discurso más ocupado en el ámbito nacional que en el municipal.
No entendieron nada antes de llegar al ayuntamiento y siguen perseverando en el camino de no percibir que, aquí en Pozuelo, el adversario no es la izquierda ni sus planteamientos. El adversario, el verdadero adversario, es un ayuntamiento anquilosado, sin ideas de futuro ni proyecto de ciudad, tras el abotargamiento a que suele llevar los muchos años de gestión por mayoría absoluta.
Han caído como pardillos, como simples principiantes en esto de la política, en la trampa saducea que les ha tendido la alcaldesa. ¡Hay que hacer frente a la izquierda!, les habrá ordenado, y ellos sumisos, a cambio de casi nada, han pasado por debajo de las horcas caudinas. ¡Y además lo han hecho encantados de conocerse!
Ellos se atreven a decir las cosas que, en realidad piensa la primera edil, pero que no puede manifestar por aquello de la corrección política. Se han convertido en parte del ala más conservadora del Grupo Popular, que sigue conservando, de facto, su mayoría absoluta.
¿Para qué les van a volver a votar entonces, en las próximas elecciones?
¿Para qué todo siga igual?
¿Para qué no cambie nada?
¿Para qué sea lo mismo votarles a ellos que a los populares?
¡Para ese viaje no se necesitaban alforjas!
Y eso, precisamente eso, es lo que pretende conseguir ELLA: que gran parte de los votos que huyeron del redil de los populares, vuelvan desencantados a él.
¿Para qué votar copias, si se puede votar al original?, pensarán muchos, porque al final, el resultado es el mismo.
¡Y el lazarillo y compañía, mientras esto sucede, bien aposentados en las Batuecas!
Trabajando con gran denuedo para conseguir un único fin, aumentar todavía más, el ya de por sí gran ego de la alcaldesa que, estoy convencido, no debe de parar de batir las palmas encantada con el espectáculo.
Esforzándose para conseguir ser, en muy poco tiempo, el grupo municipal que ha sido capaz de defraudar tantas expectativas a tanta gente. Haciéndose acreedores del dudoso honor de ser políticamente irrelevantes. Nunca, nadie antes lo había logrado.
¡Hay, sin duda, que quitarse el sombrero para agradecerles el esfuerzo que han puesto en ello!
Sigan ustedes andando por ese camino, que no los llevará, tiempo al tiempo, a ninguna parte.
Y mientras esto sucede, amigos, Pozuelo, este pueblo vuestro y mío, sigue languideciendo inmisericordemente.
Don Agustín “El Fantasma del Torreón”






