Las mascarillas “altruistas” de este Fernando “fúnebre” Simón al que quieren covertir en una estrella a costa de 45.000 muertos. ¡Cómo lo sabía nuestra Susana Pérez Quislant!

Hay mascarillas blancas y mascarillas negras, mascarillas azules y mascarillas naranja, las hay del PSOE, del PP, de la guardia civil de Marlaska y del Vox de Abascal. Hay mascarillas de los amigos del Virrey de Galapagar y mascarillas de los bilduetarras; hay mascarillas de buenos, de grandes, de pequeños e incluso algunas que no valen para nada.
Hay mascarillas con la bandera de Expaña y con el toro de Osborne; las hay de Cataluña, del PNV o de Galicia, incluso las de Teruel existe, aunque esté en Valencia.
Las hay con una capa, con dos o con cinco; lavables y retornables, de distintos tipos de tejidos y algodones, todas para protegernos.
Hay mascarillas que protegen a uno, otras al de enfrente; las hay que te protegen de todo y, también están, las que para nada sirven. Un timo de mascarillas.
Hay mascarillas de onegés, las hay de asociaciones sin ánimo de lucro; hay incluso las del padre Ángel y su Iglesia, por supuesto, están las que nunca hubo cuando llegó la pandemia y nuestros sanitarios no se podían aislar del contagio y así nos fue a todos.
Pero tuvo que llegar el “motero” Fernando “pinocho” Simón, el que decía que no eran necesarias cuando nuestros compatriotas (más próximos a los cincuenta mil que a los cuarenta y cinco mil) se nos iban al más allá; el que habló de los uno o dos casos, máximo, de afectados por el virus de Wuhan y, todo controlado; el que le diría a sus hijos: “vete, si quieres a la “mani” del 8M; al mismo que dicen faltarle 13,000 muertos y que no sabe dónde colocarlos…y él, con cincuenta mil personas en su debe (por comisión, omisión o in vigilando) se atreve hablar de mascarillas altruistas… por las quirúrgicas.
No sé de ninguna dada por este gobierno social-comunista, pero interpreto que cuando lo ha dicho no ha sido por defender a nuestra Susana Pérez-Quislant, hacedora de “mascarillas altruistas ” hasta en dos ocasiones en nuestra villa, frente a la malvada y pérfida Isabel Díaz-Ayuso, mala entre las malas y que trasladó a los madrileños, a todos, dos mascarillas…Mascarillas que ahora acabamos de saber que “no son altruistas ni solidarias”, aunque eso sí cumplen y protegen a todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid.
Frente al despropósito de este dizque especialista en epidemias, puesto por Mariano (qué mano tienen en el PP para la selección de personal), el gobierno central ni está ni se le espera, ni con mascarillas, ni con el resto de EPI’S.
Yo imaginaba, dado lo caritativo de las mismas, su referencia – altruista – al concepto particular de los “muchos pocos” que, al hilo y al calor de mascarillas, respiradores, protectores de cara, monos, guantes, geles hidroalcohólicos…, se han puesto las botas intermediando – que es gerundio, pero en primera persona – e incrementando su patrimonio a costa del virus de Wuhan.
De los tests, ni hablamos, pues a fuerza de tanto comisionar, en alguna ocasión, los protectores catalanes se lo han llevado crudo dos veces y siempre sin funcionar en porcentaje apreciable.
Y hablando de tests y de mascarillas, aquí en nuestro recoveco local de Pozuelo de Alarcón…¿Quién gestionó compra y precios de mascarillas, denominadas quirúrgicas?
Hablábamos de trescientas mil…¿cuándo nos trasladarán desde la Casa Rosada las entregadas y el coste de toda la acción?
¿Por qué los oposi-amigos de VOX, PSOE y C’S no demandan esta información para trasladarle al contribuyente como es su obligación?
Sin duda las mascarillas quirúrgicas, son altruistas, no lo duden, pero eso sí para unos pocos que tanto han llenado sus cuentas.
Dios y la ciencia, nos libren de un rebrote.
Alejandre






