2019 ha sido el año en el que todo pudo cambiar en Pozuelo pero que la mediocridad de sus políticos pisoteó egoístamente la voluntad de los electores. (La Villa les importa un carajo)

El día 27 de junio, en esta misma columna, escribí un artículo con toda la pena del mundo. Estaba bien jodido por lo que políticamente había pasado en Pozuelo:
“Hoy es el Día en el que la Política murió en Pozuelo: La Oposición se ha vendido por un plato de lentejas. El dinero de los pozueleros le ha servido a Quislant para tapar la boca a esa Oposición y ésta ha tragado. Otro escandalazo.”
El artículo partía de un viejo tema de Don McLean titulado “American Pie” en que se habla de una sociedad americana ajena totalmente al “día en el que la música murió”.
(“El Día en que la Música murió” fue aquel accidente de aviación de 3 de febrero de 1959, en el que murieron Buddy Holly, el DJ Big Bopper y Richie Valens, el autor de “La bamba“).
Y me acordé de esa legendaria canción porque aquel 27 de junio era el Día en el que la Política murió en Pozuelo… “Cautiva y desarmada la Oposición pozuelera, las tropas de Quislant habían conseguido sus últimos objetivos. La legislatura había terminado…”
Y es que, aquel día, se hizo oficial esa muerte política en el Pleno: Los representantes de los pozueleros, aquellos a los que los vecinos habían votado para que sacaran al caduco PP de Pozuelo del Ayuntamiento de la Villa, se habían vendido por un plato de lentejas.
La legislatura de la esperanza se había convertido en la legislatura de la vergüenza. La legislatura de la política se ha convertido en la legislatura de la sumisión… Eso sí, con la “buchaca” llena.
A partir de aquel día, Susana Pérez Quislant se convirtió en dueña y señora de Pozuelo (Incluso, presume de que ELLA puede gobernar sin necesidad de tener mayoría absoluta), gracias a que supo camelar a los concejales de Vox, unos aprendices de políticos aunque se crean los reyes del mambo. Los engatusó primero con pasta y luego con una negociación absurda de los presupuestos del Ayuntamiento a cambio de aire. Ahora, meses después, juega con ellos. Peor aún, ahora los dejará tirados.
En el momento en que el PP nacional necesite a C’s, Quislant correrá a cambiar los cromos de Vox por los de Ciudadanos. Hace semanas que lo dije aquí y no ha de pasar mucho tiempo
Y, entonces, de los aficionados de Vox pasará a contar con los aficionados de Ciudadanos. A ELLA qué más le da. A estos los vapuleará también. Todos son gatitos. No hay más que verlos en el Pleno o fuera del Pleno. Política de mesa camilla.
Pero, claro, qué se puede esperar de estos concejales cuando alguno firma así…

Para ir a hacer pis y no echar gota. Vamos, ni gota ni gota…Pensé que lo cursi en ese Grupo Municipal era solo cosa del portavoz…
Nunca pensé, créanme, que llegaríamos a este ínfimo nivel político. Al lado de esta nueva tropa que nos ha llegado a Pozuelo, Susana Pérez Quislant es Ángela Merkel. En crudo, eso sí.
Al menos, ELLA lucha por su carrera político-personal. Pozuelo le importa también un carajo pero, al menos, va de cara. Los concejales de Vox y Ciudadanos solo luchan por vivir bien cuatro años.
Del PSOE de Pozuelo no voy a decir nada. Bastante tienen con tener que justificar las barbaridades del antisocialista Pedro Sánchez… El PSOE es ya un partido desconocido. Al menos para mí. Lo pagará muy caro.
De Somos Pozuelo, por otra parte, solo diré que bastante hace su representante con mantenerse de pie. Con dignidad. Y no es fácil hacerlo cuando, antidemocráticamente, han cercenado todos sus derechos políticos como representante de un buen puñado de contribuyentes. Algo que ya he dicho, me avergüenza porque es un fraude democrático.
Y hasta aquí voy a escribir como resumen del año.
Lo demás es “pecata minuta” porque lo importante de verdad fue la jugarreta que estos políticos menores le hicieron a los vecinos de esta villa.
No tienen perdón…
Espero que, en 2020, este falsario le sirva a los pozueleros dormidos lo mismo que “American Pie” le sirvió a los yanquis, salvando las distancias, y despierten de su estúpido sueño.
El Capitán Possuelo







Cuando un pueblo tiene un gobierno mediocre, es señal de que está bien representado, Cuando un municipio tiene un gobierno perezoso y despreocupado , durante 20 años, no puede insistirse que está mal representado.
Falta esfuerzo, falta compromiso, falta por parte del gobierno y por los vecinos de Pozuelo. Pozuelo ni es una ciudad dormitorio, es una ciudad adormecida, sedada, en siesta continua, las neuronas, los deseos y vida están fuera de Pozuelo, ciudad de cuerpo sin espíritu.
Muchas gracias por su participación. Saludos