La peste que aguantan en el barrio pozuelero de Húmera. Un artículo de Tono Rueda

Existe en Pozuelo de Alarcón, para quien no lo sepa, un pequeño barrio llamado Húmera, pequeño en población, que no en riqueza, sobre todo natural, ahí está nada menos que el Parque Forestal de nuestro pueblo.
Sin embargo su pequeñez de población debe ser motivo de abandono, al menos para nuestros gobernantes. Y es que sus pocos habitantes apenas deben dar para un concejal.
Quizá por eso nuestra corporación municipal, gobierno y oposición, se olvidan de ellos.
Y allí está “la peste”…
Cuando uno pasa en coche por delante del barrio no se percibe nada, una rotonda, un bonito cartel que dice “Húmera” y ya está uno camino de Zielo Shopping o de prado de Somosaguas. Es nuestro sino como pozueleros, lo que no se ve al pasar con el coche no existe. Bien lo sabe y lo aplica nuestro gobierno.
Pues bien nuestro vecinos, los que viven en Húmera, llevan un par de semanas aguantando “La peste”, un insoportable hedor que emana de la depuradora que limpia habitualmente los deshechos de buena parte de la población de Pozuelo y que, mala suerte, está muy cerca de sus casas, y que, peor suerte, se ha estropeado…
En tiempos no muy lejanos, había allí un empleado municipal, o dos, por turnos, que conocían su funcionamiento al dedillo. Alguna vez se estropeaba y se arreglaba o, en los casos más complejos, se llamaba a una empresa que podía solucionar las averías que no estaban al alcance de estos empleados, el caso es que nunca se había dado un periodo tan largo de avería y “peste”. No en vano, si en el contrato de 2012 había 2 empleados a subrogar, en el de 2015 sólo hay uno.
Pero al no dar la población de Húmera más que apenas para un concejal su bienestar no debe ser muy importante y, total, que nuestras miserias den unas vueltas en aquellos estanques durante unos días no afecta al resto de la población así que hemos subcontratado el mantenimiento de esa pieza de nuestro bienestar. Probablemente a la oferta más barata, seguramente sin asegurarnos de que esté capacitada. Probablemente tenga allí un empleado, o dos, por turnos, cobrando la mitad de lo que cobraban los empleados del Ayuntamiento. Probablemente al Ayuntamiento le cueste el doble de lo que costaba en tiempos, pero se lo hemos dado a la oferta más barata y eso lo justifica todo, aunque nos cueste el doble y el sobrecoste se lo lleve algún cuñado, el más barato, eso es lo importante.
En fin, queridos vecinos de Húmera, creced y multiplicaos, que hasta que no deis para un par de concejales no vais a tener seguridad de disfrutar de la misma calidad de vida que los que sólo pasan en coche. O pones una pancarta, que si la ven los de los coches adquiere una gran importancia para nuestro gobierno.
“Por la caridad entra la peste” dicen. Quizá deberíamos dejar de ser tan caritativos con los cuñados y empezar a ser misericordiosos con los vecinos.
Tono Rueda






