Adivina-adivinanza, contribuyente: ¿Quién es, esta semana, el alcalde del opaco Ayto. de Pozuelo? Seguimos sin saberlo. Todo parece indicar que está Eduardo Oria y que se han saltado al chispero por vergüenza torera

El Ayuntamiento de Pozuelo sigue siendo opaco por naturaleza. Boca de lobo. Le gusta. Lo de la transparencia no va con él. A más oscuridad, mejor…
La alcaldesa Quislant piensa que ser transparente es una debilidad… Y ella, que es muy débil a causa de su inseguridad, vive como pez en el agua en la oscuridad…
Tanto es así que, un año más, se ha ido de vacaciones (por segunda vez desde que fue reelegida) sin decirle a los que le pagan la soldada quién la sustituye…
Bueno, me cuentan que, como ahora está haciendo méritos ante sus jefes de Madrid, anda por Pozuelo… Estuvo la semana pasada en la Asamblea en el Pleno de Investidura y hoy seguro que quiere aparecer en la toma de posesión de Isabel Díaz Ayuso… Necesita medrar… A ella Pozuelo no le interesa lo más mínimo.
Así las cosas, creemos que el primer alcalde del mes de agosto fue Pablo Gil… El concejal de Seguridad… Al que le va, en la vida, de PM…
Según me contaron, el segundo ha sido Mónica García Molina… El sueño pozuelero. (Se llega a Pozuelo por casualidad de asesora y 16 años después, alcaldesa…)
No importa si vive en Pozuelo o no. Aunque, me cuentan, que Mónica una vez y sin que sirviera de precedente quiso hacerlo. Quería vivir en Pozuelo. Se apuntó a ARPO.
(Por cierto, un día de estos tengo que contar la historia de ARPO y algunos concejales de Pozuelo. Interesante tema. Hubo quien hizo un “ramónespinar”…)
La siguiente semana (la del puente) también estuvo Mónica. Y ella encantada.
En teoría le tocaba al chispero Raimundo Herráez pero se lo saltaron. Hubiera sido un escándalo mayúsculo. Lleva tres día en la villa como quien dice…
Y en esta tampoco está.
Me juran que está Eduardo Oria. El ‘sanchopancismo’ ha vuelto a Pozuelo…
(Lo mismo se ha apuntado para que no sea Ray. A Oria no le gusta el protagonismo que está cogiendo el chispero)
En cualquier caso, que Dios nos coja confesado porque da igual que esté Oria o que no esté.
La Piraña del Meaques






