Los tolerantes gays no lo son tanto en política: Boicot e insultos a Ciudadanos, que tuvo que acudir al Orgullo con escolta policial para, después, obligados a abandonar la manifestación

La manifestación del Orgullo Gay, convertida desde hace 41 años en un símbolo reivindicativo de Madrid, dejó el sábado un poso amargo al paso de la comitiva de Ciudadanos.
Encapsulados por cuatro furgones policiales, Inés Arrimadas, Ignacio Aguado y Patricia Reyes -entre otros líderes del partido- y medio centenar de simpatizantes intentaron desfilar desde Atocha a Colón en medio de un enrarecido clima que derivó en insultos, abucheos e, incluso, lanzamientos de vasos y botellas vacías.
Finalmente, la Policía Nacional escoltó a sus representantes para que pudieran abandonar la marcha, después de estar bloqueados durante dos horas a la altura del Museo del Prado.
«Hoy ha sido un día de vergüenza, hoy ha sido un día de infamia. Nos han intentado agredir, nos han lanzado botellas, nos han lanzado latas, hielos, vasos, de todo, porque hay unos intolerantes que se asemejan mucho a los fascistas de toda la vida que nos han querido expulsar del Orgullo», señaló después la portavoz nacional de Ciudadanos y diputada en el Congreso, Inés Arrimadas.
Pese a que la organización les impidió llevar carroza tras no firmar este año el manifiesto del Orgullo por considerarlo un documento político, la formación naranja acudió a un desfile que, más allá del boicot sufrido, volvió a servir para que cientos de miles de personas se echaran a las calles de la capital en defensa de los derechos del colectivo LGTBI.
Los tolerantes gays no lo son tanto en política. Salvo que seas de izquierdas.






