Los nuevos tiempos políticos han cambiado y en Pozuelo también. Y las reglas del juego político deben ser modificadas y adaptadas a las nuevas circunstancias de diálogo y moderación

Los Ayuntamientos arrancaron su XI Legislatura el pasado sábado. Y con ella, los tiempos en política, han cambiado. Sin duda alguna.
Hoy quiero reflexionar sobre Pozuelo. Porque mirando al espejo de mi ciudad, podremos entender qué está sucediendo en el resto de municipios.
En 2008, tuve la responsabilidad de defender el Reglamento del Pleno y del Gobierno ante la Oposición, en Pozuelo, mi ciudad. Aquella oposición estaba formada por un solo partido político. El PSOE. Entonces, la composición del Ayuntamiento era PP-19, PSOE-6.
11 años han pasado desde entonces. Sólo 11 años.
Aquél reglamento regulaba, entre otros aspectos, el debate y control político. Y esas normas las aprobamos por unanimidad. Ya, teníamos la convicción, por aquél entonces, que, al menos, un partido político más, formaría parte de la corporación en el 2011.
Pues bien, amigos, la realidad ha superado las previsiones de entonces. Pozuelo cuenta con cinco partidos políticos en la Corporación. Y esto significa que las reglas de entonces, modificadas hace poco tiempo, deberán adaptarse a las nuevas circunstancias.
Pozuelo, el sábado, proclamó a Susana Pérez Quislant alcaldesa por encabezar la candidatura más votada. La del Partido Popular.
Por eso, ahora, será necesario el diálogo y el acuerdo en todos los temas que necesiten mayoría para ser aprobados.
Como digo, va a ser una manera diferente de gobernar.
¿Mejor? ¿Peor? Depende de cómo entienda cada uno su responsabilidad frente al encargo que los vecinos hemos hecho a cada uno de los representantes municipales.
Uno puede llegar a la Alcaldía de diferentes maneras. La primera, porque su partido obtenga mayoría absoluta. La segunda fórmula, porque pacte con otros grupos sumar y conseguir esa mayoría absoluta. Y la tercera fórmula, porque haya sido el candidat@ de la lista más votada.
Elegidos por los concejales o proclamados por encabezar la lista más votada. Por uno u otro motivo, las cosas en política vienen marcadas por la moderación.
Una moderación que deberá ser seña de identidad de la nueva política. Moderación de unos y otros. Diálogo con todos aquellos que respeten la Constitución, nuestro ordenamiento jurídico y la democracia. Cesión en aspectos o funciones y atribuciones que no corresponden más que a los vecinos y que nosotros delegamos por voto en políticos municipales que nos representan. Respeto a todos, mayorías o minorías. Y, sobre todo, defensa del interés general.
Está claro que aquellos políticos que decidan apartarse de la defensa del interés de las familias, personas, emprendedores, trabajadores, mujeres, mayores, la ciudad, etcétera, etcétera… estarán avocados a desaparecer en cuatro años.
Porque, amigos, la política lleva cambiando unos años, pero esta legislatura representa, desde mi punto de vista, el culmen de los últimos años.
Ingobernabilidad o diálogo y cesión. Cada cual decidirá cómo llevar su gestión los próximos cuatro años.
Desde el PP apostamos por el diálogo, como está demostrando a nivel Nacional y en la Comunidad de Madrid. Lo demuestran Pablo Casado y Teodoro García Egea e Isabel Díaz Ayuso. En la Ciudad de Madrid, José Luis Martínez Almeida.
Sólo el diálogo y el acuerdo nos van a hacer avanzar. La moderación y la defensa firme de nuestros principios y valores. Los sillones no cuentan, si la finalidad es mantener el régimen de libertad y progreso del que disfrutamos.
Muchas gracias y suerte a todos en esta XI Legislatura.
Yolanda Estrada





