Esta es la diferencia entre la prometedora candidata Quislant y la realidad de la alcaldesa Quislant: Lo de la calle Mercedes de la Cardiniere no fue una poda. Fue una vergonzosa tala ante la displicencia del Ayto de Pozuelo

Estimado Capitán:
Le cuento uno de los mayores atropellos medioambientales que se han cometido en Pozuelo por si es de su interés.
Calle Mercedes de la Cardiniere. Días 14 a 16 de mayo de 2019. Un cartel avisa de que se va a proceder a la poda de árboles para no aparcar en las cercanías.

Pero no es una poda. Se trataba de un cedro centenario que había en el solar junto con otros muchos árboles, algunos de ellos venerables, que ya fueron talados, para dar paso a una urbanización de lujo que apenas ha respetado unos pocos.
Este había quedado, pero ha terminado secándose también.

No se sabe bien si por el concepto urbanístico de nuevos ricos que el Ayuntamiento de Pozuelo ha decretado para este lugar, junto con la inmobiliaria que ha construido la nueva urbanización, que ha llenado un terreno que antes era campo en una selva de asfalto, hormigón y solado con baldosines, que va a resultar un verdadero secarral inaguantable en el verano. La glorificación del constructivismo a ultranza.

O quizá lo que haya secado a este venerable cedro centenario hayan sido las pocas islas de jardín entre ese desierto de asfalto y cemento y baldosas que han diseñado los urbanistas de Pozuelo, que consiste en meter riego por goteo donde siempre había habido un secano vigoroso y fértil, para sembrar césped de tipo británico, como si en nuestro país sobrase el agua, que exige riego continuo y arbolitos de nuevo cuño, también regados por goteo, que en cuanto les falte el riego se secan de nuevo.
O no se sabe bien si el árbol centenario se secó por ambos motivos. No importa. Somos un ayuntamiento rico y hay que aparentar y ser como los británicos, en vez de haber hecho mucho más jardín, sin tanto asfalto y cemento y con más setos de secano y respetando mucho más los árboles que ya estaban.

No se trata, por tanto, de una poda. Se trata de una tala. Y si es una poda, dejará un tótem a mayor gloria de la insensatez urbanística. Habrá que hacer desaparecer rápido el resultado de este engendro con ínfulas, mal diseñado incluso para el tráfico rodado, con una calle de doble vía de una sola dirección donde apenas hay tráfico entre la rotonda inferior y la calle San Juan de la Cruz.
Y con otra calle, esta de doble dirección, en la que la subida transcurre exactamente paralela a la calle ya existente de Mercedes de la Cardiniere.
Hombre, menos asfalto y más sentido común. Más verde sostenible y de secano, como los setos y menos cemento y riego por goteo, que se cuida mucho hasta que van los responsables a cortar la cinta y luego si te he visto, no me acuerdo, como se puede empezar a apreciar por el abandono del césped, que ya crece a sus anchas y sin control con hierbas de todo tipo. Parece que tuviesen fondos infinitos para aumentar sin tasa las brigadas que tienen que cuidar el césped británico y pagar el agua de todos del Canal de Isabel II.
Juan Pozuelo





