El PP de Pozuelo sigue discutiendo sobre el resultado de las pasadas elecciones y eso del voto útil, sin darse cuenta de que, en 20 días, hay nuevas elecciones y los votos tienen el mismo valor

Menuda hay liada en casa de mi hija. Mi yerno votó finalmente a VOX y mi hija está que se sube por las paredes. No sé si esta decisión le costará el matrimonio, espero que no. Mi mujer se llevaría un gran disgusto. A ella no le gustaban las discusiones políticas en familia.
El problema es que el resultado de estas elecciones generales lo ha provocado sobre todo en los votantes de derechas. Está pasando en mi propio grupo de amigos… Desde el domingo pasado ya no es lo mismo… No hacemos más que discutir de política y lo raro es que somos todos de derechas.
Y, a veces, las discusiones se salen de madre, tono subido.
En este grupo de jubilados, todos de derechas como Dios manda, ya no se discute de fútbol o de toros (y eso que ya ha empezado la temporada taurina en Sevilla) sino de si soy más o menos de derechas que tú…
Yo soy de derechas. No lo he negado nunca. Un viejo rockero de AP. Y ahora, lógicamente, del PP pero entiendo que mi voto de hombre de derechas puede oscilar al propio PP o a Vox, según me convenga y según convenga al ámbito en el que vote. Los que ya no cumplimos los setenta, sabemos, conocemos y hemos padecido casi todo de la izquierda española pero yo, al menos, soy demócrata y acepto que cada persona puede votar a quien quiera. Así ha sido siempre.
Pero no todo el mundo piensa como yo y nuestro grupito anda enloquecido con el tema del voto útil. El grupo está dividido entre votantes del PP y de Vox y todo es un dislate. Como será la cosa que a partir de hoy, como entro de “sargento semana” o sea que seré yo el que modere el grupo no voy a permitir más discusiones sobre el tema. Entre otras cosas porque las elecciones locales, que son las que ahora interesan, cada voto vale igual.
Ya no voy a permitir que se llame mequetrefes a la gente de Vox porque se dicen de derechas y que solo saben gritar Viva España ni a permitir ni una sola de las descalificaciones de derechita cobarde que se están profiriendo por la otra parte.
Como sería la cosa que un día se llegó a hablar de Fuerza Nueva y Blas Piñar y no es el caso. Todos somos de derechas y ahora lo que hay que hacer es tender puentes y mirar al futuro. Y el futuro para nosotros es Pozuelo…
Porque en Pozuelo tenemos lo que nos merecemos.
Por cierto, he leído en El Confidencial que en el PP ya empiezan a señalarse a los culpables de la debacle electoral (eso es lo que tienen que hacer) y que, entre esos culpables, apuntan como responsable al tal Egea, el amigo de Susana Pérez Quislant, nuestra alcaldesa…
Me temo que, como lo larguen y Susana se quede colgada de la brocha, el tema será divertido…
Ojalá ocurra eso… Es posible que, tras la caída de Enrique Ruiz Escudero, la caída de Susana Pérez Quislant el tema del PP empezaría a resolverse en Pozuelo…
Yo esta vez no votaré al PP y, por lo tanto, no votaré a Susana Pérez Quislant. Pozuelo no merece tener una alcaldesa así.
Tengo decidido mi voto para la Comunidad. Irá al PP. Ya lo he dicho.
En el Ayuntamiento de Pozuelo, echaré cuentas. Votaré a quien tenga más probabilidades de ganar frente a Quislant. Me da igual que sea VOX o Ciudadanos. O también a quien se comprometa a no hacerla alcaldesa.
Sorpresas de la vida.
El viejo rockero JP.






