Tejero enciende la Navidad en el Gran Pozuelo de Alarcón (viva-viva) pero seguimos a oscuras de presupuestos y sin saber qué contrato hay detrás del Recinto Ferial de Prados de Torrejón

La alcaldesa del Gran Pozuelo de Alarcón Paloma Tejero enciende hoy las Luces de Navidad dando paso a un aquelarre festero nunca visto en la ciudad ni falta que nos hacía. Pero viva-viva. Y que paguen los pringaos con la Tasa de Basuras. Y que lo hagan rapidito que esta falla cuenta mucho dinero.
Cómo será la cosa que, este año, la Navidad no llega a Pozuelo. No. Irrumpe, desborda de manera descomunal, casi histérica…
El pistoletazo de salida a la Navidad se hará como acostumbra este gobierno tejerino: Con mucho ruido, muchas luces… y muchas sombras.
En lugar de un encendido, vamos a tener una especie de invasión festiva que se despliega por cuatro recintos feriales simultáneos, como si el Gobierno hubiera decidido que Pozuelo debía competir con Disneyland París pero sin contarnos cuánto cuesta el capricho… Porque ELLA lo vale.
Porque las luces se encenderán, sí, pero la oscuridad sigue bien instalada donde más duele: En los presupuestos, en los contratos y en las cuentas que nadie termina de enseñar. En nuestro dinero.
El Gran Pozuelo de Alarcón, ese que la alcaldesa Tejero proclama entre vivas y más vivas, brilla en la superficie mientras debajo seguimos a tientas.
El Parque Alcalde Martín Crespo será el epicentro del arranque de esta “Navidad XXL”. Allí nos amenizaran los cantes del Coro de la Hermandad del Rocío (espero que hayan mejorado porque, de lo contrario, recomiendo que se vaya llorado de casa) que traerán un aire sureño que nadie pidió ni pegan en esta ciudad castellana pero, oye, siempre queda pintón en las fotos que rellenarán la “Viva Tejero”.
Y entre sevillanas y villancicos, Tejero invita a los vecinos a un chocolate con churros, porque nada acalla mejor las preguntas incómodas y los enfados que algo caliente y dulce entre las manos. Si no hay transparencia ni ganas de jarana que, al menos, haya azúcar.
El plan continuará con farolillos voladores ignífugos y biodegradables, detalle que sin duda agradecerán los bomberos vecinos del 112. Tiene guasa el caprichito. Que no pase nada.
Y mientras esos farolillos iluminan el cielo de un Pozuelo que se mira a sí mismo en modo postal navideña, los niños recibirán globos para organizar una “gran globada”.
Y es que si algo define nuestras fiestas últimamente es el uso compulsivo de objetos que flotan. Mucha luz arriba… pero qué poca claridad abajo.
Y mientras la alcaldesa Tejero posa sonriente y proclama que “Pozuelo ya está en Navidad”, seguimos sin saber qué demonios pasa con el vecino Recinto Ferial de Prado de Torrejón. No hay contrato público claro, los vecinos preguntan, los medios preguntan, la oposición pregunta… y la única respuesta es un silencio que ya clama al cielo más que los farolillos.
Y estamos hablando de una licitación por encima de los 881 mil euros y que va a tener una moneda oficial: Los Navicoins. Qué original, oyes…

¿Se puede ser más cursi?
No. Pero porque estas pijas no entrenan.
El mensaje municipal es sencillo: “Disfruten, vecinos. Miren las luces. No piensen”.
Pero algunos no podemos evitar pensar. Y preguntar. Y recordar que la Navidad no debería ser la época del año en la que más dinero se mueve sin que nadie explique nada.
Tejero, sin duda, sabe montar fiestas. Eso parece lo suyo. Que no nos falte de ná. Pero lo que se le da menos bien es contar quién las paga, cuánto cuestan y quién se lleva el trozo más grande del roscón.
Y mientras las luces se encienden, los presupuestos siguen apagados y el Recinto Ferial de Prado de Torrejón continúa siendo un misterio digno de Iker Jiménez.
Ya sé que soy un aguafiestas pero es que es todo este montaje se hace con nuestro dinero.
Dicho esto, bienvenida sea la Navidad con toda su locura de recintos, su chocolate y sus globadas.
¡Qué más da..! Siempre amanece.
Eso sí, cobrar la Tasa de Basuras integra (las rebajas para 2026 que es año preelectoral) con recibos raros y maneras oscuras que sea rapidito…
Estos caprichos, insisto, son muy costosos…
¿Sabremos un día lo que nos cuesta este aquelarre?
El Capitán Possuelo







Y tanto que lo pagamos los vecinos…. vía impuestos y vía Navicoins.
Viaje en el carrusel de los caballitos, 2 Navicoins = 5€
Si ponen los precios en € saben que por allí no se acercan ni a comprar churros. Y el ayuntamiento que lo permite.
Muchas gracias por su participación. Saludos