El PP de Pozuelo ha pasado de dudar sobre el número de concejales que lograría su segura mayoría absoluta a dudar por cuántos la perderá: Y los resultados de las generales siempre han sido mejores que los de las locales

“El día en que lo iban a matar,…”
Así comienza el maestro García Márquez uno de sus libros más conocidos. Y así también comenzó para muchos el pasado domingo electoral, un día en el que se terminó de escribir un importante capítulo de esa crónica del desastre anunciado que se presentía para el Partido Popular.
Una crónica en la que resta por escribir un nuevo capítulo dentro de menos de cuatro semanas, cuando tengan lugar las elecciones municipales, autonómicas y europeas. Un capítulo decisivo para saber si lo que se anuncia, o se presiente, va a tener lugar o no.
Aquí en Pozuelo, hasta ahora, la única duda existente antes de los comicios municipales era conocer el número de concejales que finalmente obtendrían los populares, cuán grande sería su mayoría absoluta. Pero en esta ocasión, la cosa se presenta mucho más complicada. Si trasladamos los datos obtenidos por los diferentes partidos en las elecciones generales, ninguno obtendría mayoría absoluta. Es más, el más votado, el Partido Popular, se quedaría a cinco concejales de obtenerla.
A eso hay que añadir que, también hasta ahora, los resultados siempre han sido mejores para los populares en las elecciones generales que en las municipales, y que la pelea por los votos se presenta más reñida, al presentarse además un partido como Vecinos por Pozuelo.
Los resultados de las elecciones han sido malos, muy malos, para el Partido Popular en Pozuelo. Es verdad que sigue siendo el partido más votado. Pero también es verdad que han pasado de obtener un 55,59% en las generales del 2016 al 29,58% en las del pasado domingo. Veintiséis puntos porcentuales de caída. Doce mil trescientos cuarenta y cuatro votantes que no les han apoyado.
En cuatro semanas veremos si se contiene la pérdida de votos o, por el contrario, continúa la hemorragia. Si el trabajo y la gestión municipal, que se ha realizado durante los últimos cuatro años, contribuyen a lo primero o a lo segundo.
Me temo lo peor. ¡Que alguien lleve el frasco de las sales a la segunda planta de la antigua casa de ejercicios!
El Comunero






