El PP de Pozuelo es como un equipo de fútbol que está en dinámica perdedora por culpa de una entrenadora que salió del filial pero que los directivos se niegan a cambiar incomprensiblemente

Estimado Capitán Possuelo:
Me gustaría hablar del artículo de Yolanda Estrada sobre la candidata Susana Pérez Quislant en El Correo de Pozuelo, si es posible.
Yo tengo mucho respeto a la señora Estrada pero, con su permiso, le voy a exponer mi opinión en términos futbolísticos sobre el problema de Pozuelo. Ya no es el momento de poner a una cabra de candidata en esta ciudad que gane por qué sí.
Y lo quiero hacer con un símil futbolístico porque el PP de Pozuelo es un equipo de fútbol que tiene unos directivos (PP de Madrid y PP nacional), un entrenador (la alcaldesa de la ciudad) y un equipo (los concejales), que son los que hacen juego.
Creo que está claro.
Luego vienen los resultados: Los directivos solo quieren ganar. Pero sus decisiones dependen del entrenador que ponen. Quieren lo mejor. Pero si los jugadores fallan, el resultado además repercute también a los aficionados (afiliado y votante del municipio).
Y eso es lo que está pasando en Pozuelo.
Entonces si nos basamos en que llevamos tres años y 9 meses con una entrenadora la cual salió del filial, ya que no fue elegida, y que los resultados del equipo en ese tiempo son nulos, sin ilusión, sin proyectos, desquiciados y sin ningún control, tendríamos que empezar a ser críticos con la situación (por supuesto, constructivamente).
Y desde la libertad, hay que decir lo que no está bien y se tiene que cambiar de la deriva del equipo de la que es culpable el entrenador (la alcaldesa).
Por lo menos debatir y tomar una decisión local entre los afiliados, en la cual los jugadores también aporten y que no solo asuman la situación para intentar conservar su sueldo.
Y que esa opinión de todos le llegue a los directivos.
Creo que es el momento de ser valiente, explicar lo que necesita Pozuelo y aconsejar quien puede devolver al quipo a las victorias.
Y esa vuelta a las victorias, desde luego, no lo puede hacer una entrenadora de 2B, que accedió a la división de honor por causalidad y solo sabe gritar, dar coces, menospreciar a los jugadores y llorar.
Por eso desde la libertad se debería apostar por la renovación, ilusión, proyecto y sobre todo por POZUELO, municipio de excelencia y calidad.
Nada de poner cabras.
De lo contrario, bajaremos de categoría.
Camino de Alcorcón





