Entre la inseguridad ciudadana de Pozuelo, la incapacidad policial y ese Plan de Movilidad que nos quieren colar Quislant, no queda más remedio que hablar de irrefrenable sexualidad

Ahora que sabemos del amor eterno del ciudadano Junqueras a la rojigualda expañola y que todo lo acontecido debería solucionarse con un “pelillos a la mar” me deja muerto. Hay que ver lo que transforman las rejas.
Pero eso no es todo, paralelamente nos sugiere la ministra Delgado que nada mejor, para reducir la tensión actual, previa a la cita del 28 de abril que las recurrencias fálicas, distensionadoras de los problemas cotidianos y facilitadoras del bienestar social, como debió comprobar tras sus comentarios del viaje iberoamericano comentado con el hoy presidiario Villarejo.
Primos hermanos todos de la incompetencia y del ad hoc legislativo, en cada ocasión sirven de espejo en donde mirarse a nuestros regidores municipales. Es recurrente en nuestra Casa Rosada copiar lo malo, trasladar lo regular y hacer caso omiso de ciudadanos y oposición. Así nos va.
El conjunto de los grupos municipales opositores, con el añadido de Tono Rueda y sus Vecinos, denuncian ese Plan de Movilidad finalizada ya la legislatura, tanto en forma como en fondo y, además, sin presupuesto garantizado. El problema no es considerar lo propuesto en 2011, en cuanto a mejora, sobre el aprobado, sino el ordeno y mando a sabiendas que el mes de mayo está ahí y nada está asegurado.
Y en paralelo y gracias al anónimo segundo -por orden de aparición de artículos de nuestros policías locales- nos retrotraemos al jefe Caletrio, posteriormente masacrado en Madrid por las hordas podemitas y como anticipaba uno, tras la mano de Sampedro, artífice obligado de las penurias de nuestra policía local: tan bien pagada y tan bien sindicalizada. Es lo que tiene el poder: si evitas el problema a corto, pagarán los ciudadanos a medio y largo plazo.
Y el incremento de la delincuencia en nuestra villa -si vuelven a atracar el estanco de la Avd. de Europa, sería una ocasión histórica para la dimisión colectiva de los integrantes del cuerpo responsables- es un síntoma más de la decadencia municipal al ceder en sus funciones para que no les saquen los colores.
Me recuerdan, estas actitudes pueriles del PP, a esos padres que ante los caprichos del niño ceden en pro de que “no les monte el numerito” sorprendiéndose luego de los desafueros del infante en su vida cotidiana posterior.
¿Y aún hay gente que se pregunta por qué se marchó el Dr. Alba? Cuando la pregunta sería ¿cómo pudo resistir a tantos y tan torpes? Y ¿por qué no defendió, con más perseverancia, a los pozueleños que lo habían votado?…
Nos han colado un Plan de movilidad que no la garantiza, se incrementan los delitos contra la propiedad privada, con la policía local mejor pagada de la Comunidad de Madrid, nuestro apoyo a los dependientes se reduce, en renta seguimos de primeros, el Gobierno municipal, sigue sin candidatura -me temo, por Pozuelo, aunque para alegría de la interesada…, seguirá la actual, pues está Casado para consultas y discusiones con lo del 28 A- …¿pueden ocurrirnos más desgracias…?
Pues sí, dado que es fácil que Pedro el viajero, retorne a la casilla de salida, mire hacia Pozuelo, dicen que vecino nuestro es, y penalice más a su candidato local: Ángel G. Bascuñana, al que dicho sea de paso, me hubiese encantado escuchar su parecer sobre la “manifa” de Colón del pasado domingo, no envuelto, cual heroína con la bandera de Expaña, como nuestra Susana, pero sí poder ponderar qué podemos esperar de su punto de vista frente al expansionismo segregador.
Ay, me pongo las gafas de sol que salgo volando y, ahora sí queridos todos, es la hora del voto y en nuestras manos está.
A. Nogueiro






