Un año después de unas esperanzadas elecciones, Pozuelo continúa a la deriva: Sin Gobierno ni Oposición y, lo que es peor, seguimos, cual cangrejo, caminando hacia atrás

Hubiese sido difícil que tras las elecciones municipales del pasado 28 de mayo del 2023 algo cambiase en el Antiguo Convento (sede social del gobierno municipal, también reconocible como “Casa Rosada”).
Y lo digo porque nada muta si se sigue haciendo lo mismo, cosa que anunciaban los carteles de los distintos concurrentes a la cita electoral y que 365 días después se ponen de manifiesto.
Dirán nuestros lectores que, al menos en su cabecera de salida, los dos partidos de la derecha llevaban foto y persona distinta, coincidentes ambas las dos “lideresas” en disponer su domicilio fuera de la villa que, a priori, ya es un gesto poco positivo en cuanto a conocerla y poder, desde el inicio, afrontar problemas y soluciones.
Me podrán decir que, no siendo residentes en nuestra villa, la de los verdes (Ainhoa García) por su inmediatez continuada (Aravaca) y la, finalmente vencedora (Paloma Tejero), por su anterior estadía en el gobierno municipal si podrían conocerla ambas, aunque transcurridos los primeros 365 días los hechos demuestran lo contrario.
Del resto de concurrentes y con la “chapa” municipal alcanzada tanto Ángel Glez. Bascuñana como Patricia Cabal: De nuestro “Pozuelo de Alarcón” son, aunque estar es otra cosa, principalmente en cuanto al socialista.
Y digo que cambio alguno era imposible porque fuera de la excepcionalidad de las dos representantes de la derecha (ayer una, hoy enfrentadas) el resto de componentes y cabezas de cartel de las listas, mayoritariamente, ya eran parte del folclore municipal de la anterior legislatura que solo conocíamos por su “soldada” (de sueldo, para los que provienen de la LOGSE), excepción hecha de Patricia. Y no habiendo hecho nada, con igual excepción de la Sra. Cabal, salvo el aplauso solícito y obligado a sus líderes municipales, ¿qué otra razón podrían tener para el cambio si repetían para seguir siendo parte del folclore local y de la aquiescencia de partido?
Y, por supuesto, cuando nada mejora, las cosas empeoran y salvo el desarrollo urbanístico que se prevé (¿qué tendrá el ladrillo que todos los políticos lo bendicen?) la venta, reventa y vuelta a empezar de fotos y soluciones que para nada sirven, salvo el relleno de la Vive Pozuelo y sus titulares.
Al extremo, que nuestra alcaldesa de Boadilla (por su residencia) acabará superando a su predecesora (Sra. Pérez Quislant) en fotografías de la hagiografía local, cosa ya conseguida en las contrataciones de los directores generales, porque de las preguntas por escrito y las respuestas del gobierno municipal, ni hablamos.
Nos quedan tres años para alcanzar la nada, otra legislatura más, mientras nuestros vecinos de las poblaciones próximas poco a poco nos superan en iniciativas y crecimiento de sus villas.
Y así, en nuestra villa, seguimos con la riqueza de La Finca, que todo lo tapa, mientras al resto de los vecinos les sigue costando llegar a fin de mes. Es lo que tiene seguir pensando que el voto útil es ponerlo en una urna y el PP proveerá.
Cual cangrejo, y una legislatura más, seguimos caminando hacia atrás y nuestra villa a la deriva.
Alejandre
PD: En el segundo año de la autocracia Sanchista, ya reconocida como República Putinvariana de Sánchez y Begoña, habrá que prepararle bandera e himno.





