Sin ánimo de ser aguafiestas, a la alcaldía de Pozuelo están a punto de ofrecerse 7.003 aspirantes del PP. Todos con grandes currículums y muchas ganas de trabajar y cobrar. Un artículo de Pepero Pozuelero

Mientras en Pozuelo de Alarcón, en la Agrupación del PP y, en general, entre sus afiliados aún sigue el debate sobre la candidatura a la alcaldía de del Ayuntamiento de la ciudad y las posibilidades de Susana Pérez Quislant y Enrique Ruiz Escudero, ahí fuera, a 12 kilómetros apenas, hay 7.003 aspirantes a ese puesto. 7.003 que es el resultado de una mínima suma.
Hay muchos más pero estos son los que están dispuestos a presentar sus buenos currículums y sus ganas de trabajar por Pozuelo de Alarcón. Saben que si el nuevo PP presenta a alguien importante aún no está todo perdido. Y en cualquier caso, Pozuelo, por mal que vengan las cosas, es un lugar como la barriga del buey en la que se encontraba Garbancito, el del cuento: aquí no truena ni llueve.
Y más, viendo la debilidad de la Oposición. Al menos, la demostrada hasta ahora.
Y es que, sin ánimo de ser aguafiestas, la llegada de Pedro Sánchez a La Moncloa tras la aprobación de su moción de censura y la posterior dimisión de Mariano Rajoy provocará, previsiblemente, el cese de 437 altos cargos del Estado en las próximas semanas. Eso es lo que dicen los Técnicos del Ministerio de Hacienda (Gestha), que son quienes lo sabe todo.
A estos 437 ceses de altos cargos se sumarían un número indeterminado de los cerca de 6.000 funcionarios eventuales y de carrera que ocupan puestos de confianza, que podrían cesar también más adelante. Gestha cree que no solo cesarán los ministros, sino también secretarios de Estado, subsecretarios y directores generales, quienes tendrán que abandonar sus puestos a lo largo de este mes.
Asimismo, también habrá movimientos entre los jefes de gabinete y entre los presidentes de organismos y empresas públicas con la llegada del nuevo Gobierno socialista presidido por Pedro Sánchez.
Los técnicos de Hacienda calculan también que un mínimo de 35,4 millones de euros en sueldos de altos cargos cambiará de manos, con unas retribuciones medias anuales de 81.125 euros.
Simultáneamente, cesarán 566 asesores de estos altos cargos que no son funcionarios por oposición, que desempeñaban funciones de confianza o asesoramiento especial y también podrán cesar asesores que son funcionarios de carrera, que pasarían a ocupar otros puestos no calificados de confianza.
Por otra parte, Gestha sostiene que, en una tercera fase, hasta 4.841 funcionarios libremente designados podrían llegar a ser revocados de la dirección de la Administración del Estado y de sus organismos públicos.
O sea, el Armagedón… O casi…
Pepero Pozuelero






