Más sobre el escándalo de una Depuradora en Húmera sancionada, irregular, que no funciona, y de la que nadie en el Ayuntamiento de Pozuelo sabía nada. Un artículo de Javier Caballero, de ADEPO (Afectados Depuradora Humera)

No lo sé, no me consta, no recuerdo… La amnesia es el denominador común, según parece, que ha protagonizado las declaraciones de los investigados de nuestro Ayuntamiento que han sido interrogados por la Guardia Civil del SEPRONA en la Comandancia de Tres Cantos por la causa de la Depuradora.
Tres Alcaldes de Pozuelo, siete Concejales y un técnico municipal llamados a declarar. Todos ellos en función del desempeño de sus cargos (directa o indirectamente relacionados con el Área de Medio Ambiente) en periodos comprendidos entre 2003 y 2017.
Lógicamente entre los asuntos más importantes de su función, por encima de la ornamentación de los parques y jardines del pueblo, debieran haber sido el control de los residuos, la vigilancia de cualquier tipo de contaminación y la gestión del agua.
Sobre todo la de las aguas residuales que son devueltas al medio ambiente a través del arroyo Antequina, afluente del Manzanares. Unas aguas que arrastran a través del Parque y la Casa de Campo, los restos urbanos y fecales de Pozuelo. Un efluente altamente contaminante como han reflejado las analíticas del Centro nacional de Toxicología: Aguas sin depurar o deficientemente depuradas.
Una sistemática contaminación permitida por los responsables del Ayuntamiento a pesar de todas las leyes medioambientales que obligan a los poderes públicos a garantizar que las aguas residuales no vuelvan al medio ambiente sin que previamente hayan sido correctamente depuradas.
Pero en Pozuelo solo existe una vieja e insuficiente Depuradora (EDAR) que lleva 40 años contaminando e incumpliendo los valores máximos admitidos. Una instalación de los años setenta, para una capacidad máxima de mil habitantes equivalentes. Y que contraviniendo la Ley de 1961 se situó a tan solo once metros de las viviendas incumpliendo la norma que ya entonces prohibía realizar esa nociva actividad a menos de 2 km de cualquier casco urbano, o zona habitada.
Irresponsable y sucesivamente a la vieja depuradora se le fue derivando más y más caudal, hasta que fue ampliada en 2005 mediante una obra irregular (yo diría ilegal) ya que no fue sometida a la obligatoria Evaluación de Impacto Ambiental de la CAM. Así, sin cumplir ninguno de los controles previstos, pasó a recibir las aguas fecales de 36.000 habitantes equivalentes. Hasta que definitivamente colapsó.
8000 m3 diarios de aguas putrefactas removidas ante las narices de los vecinos junto a las casas más próximas y a menos de cien metros de la plaza de Humera. Con esa chapucera ampliación vivir allí se convirtió en un infierno fétido y peligroso: Oleadas de olores y emanaciones de gas sulfhídrico que han provocado enfermedades y contaminación a la flora, la fauna y la población.
Menos mal que el Ayuntamiento, los concejales y los alcaldes estaban ahí lógicamente para poner remedio a los problemas. ¿O no?
Pues aunque resulte increíble, los responsables de Medio Ambiente de Pozuelo desde los años 2003 al 2017, parece ser que han manifestado ante las preguntas de la autoridad (SEPRONA y Fiscalía) que ninguno supo nada de ningún problema de la Depuradora de Humera hasta la denuncia de los vecinos de 2017. Nueve de cada diez investigados dicen que nunca la habían visitado. Y la mayoría no saben siquiera dónde se encuentra.
Pero claro, no es de extrañar. Nueve de los doce que han tenido responsabilidades en este desaguisado no viven en Pozuelo.
No conocen la depuradora, ni el Arroyo Antequina, ni el Parque contaminado por ella. Y aunque la Confederación Hidrográfica del Tajo remitiera al Ayuntamiento sucesivos expedientes sancionadores, dicen los concejales que nunca supieron de su existencia.
Nadie con responsabilidad en el Ayuntamiento conocía que la Confederación les estaba expedientando por contaminar gravemente. (Aunque según parece uno de los Concejales pagaba las multas con cargo al presupuesto de su concejalía).
Pero la mayoría nunca vieron nada, nadie les dijo nada, no supieron nada y ni siquiera en ningún momento de vigencia de su cargo en Medio Ambiente se acercaron por la Depuradora.
Tampoco se acordaron nunca que el PGOU aprobado en 2002 determinaba la urgente clausura de esa obsoleta depuradora y la construcción de dos nuevas EDAR que la sustituyeran alejadas del casco urbano.
Probable e igualmente no supieron nunca de otros problemas de la ciudad que gobiernan. Porque según dicen su trabajo solo era político. Concretamente ¡Coordinación general política!
De los problemas diarios dicen que se tenían que encargar los técnicos, los empleados, los funcionarios, las empresas concesionarias…
¿Y qué hacían entonces los Alcaldes y los Concejales de Medio Ambiente? Ellos, pienso yo, estaban en eventos, entrevistas, actos… y sobre todo para hacerse fotos presumiendo del Municipio más verde de España.
El más verde y probablemente también el Ayuntamiento con los concejales que menos se han ocupado del verdadero Medio Ambiente de su municipio. Desde luego nunca del gravísimo problema de la Depuradora. No es extraño. No viven aquí y no la sufren.
Es de agradecer que en el caso del Concejal de Medio Ambiente Eduardo Oria, desde que tuvo noticia del problema, aceptara reunirse con los afectados. E incluso implementó medidas técnicas (aporte de oxígeno líquido al reactor biológico) propuestas por nosotros los vecinos.
Le hemos dado las gracias por ello.
Pero no puedo aplaudir que la solución a este grave problema sea volver a realizar nuevas obras de ampliación en la misma vieja EDAR, tal como quiere este Ayuntamiento imponernos.
Un gasto de casi cuatro millones de euros que quieren enterrar en una instalación obsoleta e ilegal. Más valdría emplearlos para la urgente construcción de las dos EDAR necesarias y aprobadas en el PGOU de 2002. Dos Depuradores que son absolutamente imprescindibles para Pozuelo.
En fin, tarde, mal y nunca. Esa es la solución propuesta por los responsables (o quizás debiera decir irresponsables) en los que recae actualmente la gestión de los problemas medioambientales de Pozuelo.
Javier Caballero. ADEPO (Afectados Depuradora Humera)






