Un simpatizante del PP de Pozuelo, preocupado, hace la pregunta del millón de euros ante la situación político-judicial creada por el Gobierno de la desidia. Un artículo de Pepero Pozuelero

Recuerdo cómo, hace ya muchos meses aunque en esta legislatura, la alcaldesa de Pozuelo Susana Pérez Quislant se ponía muy nerviosa ante una bobada de denuncia “a ver si cuela” que le hizo el Partido socialista de Pozuelo a un concejal que ya no está.
Y lo recuerdo porque la señora Quislant estaba tan nerviosa que ni siquiera fue capaz de decir que respetaba la presunción de inocencia de un compañero de partido y Grupo. Recuerdo más o menos que dijo algo así cómo que ni el Gobierno de Pozuelo “ni esta alcaldesa” consentirían que hubiese ninguna sombra de duda de corrupción en este Ayuntamiento.
Bien, aquello pasó. La denuncia no coló (creo que ni siquiera se le abrió expediente) y por Pozuelo llovió mucho. Vaya si llovió. Y el agua se llevó a la alcantarilla las pocas ganas de trabajar que tenía el Gobierno de Pozuelo… Jamás vi nada parecido.
Y sin ganas de trabajar, llegó la desidia. Y con la desidia, el dejar para la siguiente legislatura, por ejemplo, el problema de la depuradora de Húmera. Uf, que trabajo. Así que le echaron la culpa a una bacteria o a esas toallitas cursis de baño y dejaron que la cosa rulase.
¿Cómo era aquello, Eduardo Oria? ¿A quién le echaste la culpa?
Ah, ya… Como tú no olías la mierda desde Villalba (y menos a la hora de comer), te daba igual.
Lógicamente, aquella tomadura de pelo enfadó a los vecinos de Húmera y presentaron una denuncia. Pero esta denuncia no era como aquella en la que se confundía todo y por lo que hubo que pedir disculpas, no. Esta denuncia estaba fundamentada. Tan fundamentada que el juez consideró que era un tema gravísimo sobre todo tras los informes del SEPRONA…
Y de aquellos polvos, estos lodos. Y ahora si hay sombras de dudas.
Yo sí creo, alcaldesa, en la presunción de inocencia. Por eso en ningún momento, al menos yo y lo dejo por escrito, dudaré de su inocencia mientras no se demuestre lo contrario.
Esto es solo consecuencia de la desidia, de esa corrupción silenciosa, aceptada por la sociedad y sin penalizar en ningún código que consiste en que las autoridades no cumplen con su deber y, sin embargo, cobran todos los meses. A ver qué dice el juez.
Pero, insisto, presumo su inocencia y la de todos los investigados. A mí lo que me interesa es la parte política y la que afecta a Pozuelo.
Me interesan las repercusiones políticas que este maloliente asunto va a tener. Porque creo que a este PP local y al PP regional le viene mal políticamente. Solo nos faltaba esto.
Es cierto que, en Pozuelo, el PP actual y sus concejales están amortizados tras las decisiones de Enrique Ruiz Escudero y que ninguno de ellos estará en la próxima legislatura, pero la pregunta del millón es…
¿Qué va a pasar, políticamente, en el Gobierno de Pozuelo si el juez, tras oír a los investigados, decide que alguno continúa con el proceso y que sigue en el sumario? ¿Dimitirá?
¿Incluso, usted, alcaldesa? ¿Dimitirá usted?
Eso es lo que me interesa realmente porque, a partir de entonces, el tiempo se hará “molto longo”, que decimos los madridistas. Y cuánto antes se vayan, antes podemos recuperar el terreno perdido.
Y me interesa también, muy especialmente, la nueva pérdida de Prestigio de Pozuelo de Alarcón. Solo nos falta esto.
Porque, al final, ustedes se irán y esta ciudad volverá a tener que levantarse. Y es duro. Créanme. Y me da mucha rabia.
Pepero Pozuelero






