El Madrid esta temporada es capaz de lo malo y lo bueno con una irregularidad casi infinita, pero le queda la Champions y ahí la irregularidad no cuenta

El Real Madrid ha vuelto al buen camino con una goleada en Valencia en un partido en el que, paradójicamente, Garred Bale, cuestionado por sus frecuentes lesiones, fue mejor que Ronaldo y Benzema. Y será así mientras le acompañen los resultados porque el problema de los jugadores no es físico es su inseguridad. Y la confianza se recupera con resultados favorables.
El Madrid actual es un equipo capaz de perder en el Bernabéu contra el Leganés y ganar tres días después en Valencia. Pero hasta ese momento, el Madrid había tirado la Liga en la primera vuelta y contra el Leganés tiró la Copa del Rey. Mas irregularidad imposible.
Si hace siete meses con Liga y Champions ganadas me dicen que se iba a llegar a la situación actual, no hubiera apostado ni un euro.
El problema del Madrid es que el Ser Superior, además de ser Presidente del Club, ejerce de director deportivo. Florentino Pérez decide fichajes y traspasos, pone vetos y tiene favoritos. Lo cual suponen muchos quebraderos de cabeza, sobre todo para el que está a pié de césped, que hoy es Zidane, aunque también padecieron ésta situación algunos antecesores del francés.
Esta temporada, la plantilla madridista tiene menos calidad. Los hechos así lo delatan. Las salidas de Pepe, Morata y James coinciden con las llegadas de Theo, Ceballos y Vallejo. La contribución de éstos a mejorar el nivel del equipo está por ver. Poco han aportado… más bien nada.
Ahora bien, que nadie dé por muerto al Madrid. Le queda la Champions, que parece ser su competición porque no se exige regularidad y el equipo sí está capacitado para esfuerzos puntuales.
La eliminatoria con el PSG marcará el ser o no ser del Real Madrid.
Y es el día de los enamorados… Los madridistas ya están desojando la margarita.
José Antonio Rosa






