Cristiano Ronaldo no es más que un buen goleador. Pero no mucho más. Otra cosa es que no tenga abuela y él se lo crea…

Aun no salgo de mi asombro al escuchar a Cristiano Ronaldo decir que no sólo es el mejor jugador de futbol de nuestro tiempo sino que, además, lo es de la historia del futbol.
Así se expresa el ególatra y narcisista CR7 prescindiendo de toda humildad, una vez que ha conseguido su quinto balón de oro.
Que es un gran jugador no quiere decir que sea el mejor de la historia del fútbol porque, entonces, dónde situaríamos a los Di Stéfano, Pelé, Cruyff, Beckenbauer, Maradona, Puskas, Platini, Eusebio, Bobby Charlton, incluso, el propio Messi, quienes, por cierto, jamás osaron autoproclamarte el mejor de todos.
Ronaldo juega con ventaja porque el Madrid es uno de los mejores trampolines para ganar trofeos. Y si, encima en tu propio club, su Presidente no sólo le llegó a comparar con Alfredo Di Stéfano sino que ahora, como el “ser superior” le señala como el nuevo Di Stéfano, el ego de CR7 se agiganta.
El Balón de Oro se otorga al jugador que más títulos consigue en una temporada. No se premia la capacidad de liderazgo ni el talento futbolístico. No es una elección ecuánime. Además, desde que la FIFA instituyó el galardón The Best, el Balón de Oro de France Football, que se entrega dos meses después, ha pasado a segundo plano.
Creo que Cristiano Ronaldo es un gran goleador… pero no mucho más. Otra cosa es que él se lo crea…
José Antonio Rosa






